¿Y si…?

Te gustan las historias paralelas. Lo de pensar qué hubiese pasado si las cosas fueran de otro modo, o cómo serías ahora si hubieras hecho tal cosa. Si hubiese cambiado todo por no elegir aquello sino esto, o quedarte en vez de venir.

¿Será curiosidad? ¿Será inconformismo? Sea lo que sea, necesitas preguntarte constantemente cómo podrían ser las cosas. Y, ¿a que desde fuera perece que fuesen mejor? sería de tontos no aprovechar la oportunidad. Pero no siempre es así, y los chocolates desde el escaparate parecen más apetitosos que en el plato. Y sabes que es muy posible que si haces ese viaje, el destino no sea como lo imaginabas. Así que te das media vuelta y sigues andando a casa.

Pero no puedes evitar girarte por última vez, mirar rápidamente y pensar… ¿Y si…?

Resumen de dos semanas


Que escriba algo, me dicen. Qué listos. Ya podía ser igual de fácil escribir que leer, pero en fin.

Estas semanas sin el Mac me han venido bien para colocar la habitación varias veces, para salir una mañana en bici por el barrio (y descubrir que estaban haciendo obras en la estación de Laguna) y en general para sentirme muy, muy culpable por dejar el Xataka Móvil abandonadillo. Y el proyecto de blog ultrasecreto, ni digamos. Me van a matar.

Por lo demás, las merecidasvacaciones van bien. Esta semana Samuel ha hecho de personaje invisible, vamos, que casi no se le ha visto el pelo. Y es que la idea de este chico para el verano ha sido apuntarse a una academia con horario de after-hours, así que ahí le tenéis levantándose a las seis y veinte cada mañana, para cruzarse Madrid. Así que se acuesta pronto, pronto. Creo que algunas noches se acuesta cuando los Lunnis aún están maquillándose para hacer el Buenasnocheshastamañana.

Otra cosa. Indignación general, me secuestran mi Jueves. Y lo peor, como ellos dicen, no es sólo que los medios no se atrevan a condenar rotundamente este secuestro (sí, secuestrar está mal, peeero… la portada era una grosería. Un peero que suena al de “yo no soy racista peero…”) o que mientan sobre su difusión (todos coinciden en decir que la leemos cuatro gatos, cuando según la OJD somos medio millón). Lo peor es darme cuenta de que en este país no todos somos iguales, que aún existe un delito que huele a naftalina llamado “injurias a la corona”, y que se puede superar cualquier barrera de la ética con sensacionalismo amarillista disfrazado de epriodismo riguroso, llenando este tema de demagogia. Por cierto, que como lector semanal de la revista, esta portada no me llamó especialmente la atención. Como decía Álvaro, más fuerte fue la que sacaron tras la muerte del Papa: “Il Papa e fiambre”, y aparecían unos ángeles con bates y armas esperándole en el cielo: ‘Los muertos de sida te dan la bienvenida’. Entre ellos, comentaban: ‘¡Ahí viene el cabrón que nos prohibió usar condón!’. Una portada que yo tampoco hubiese censurado (¿cuánta gente muere de sida por hacer caso a la iglesia y no usar condón?) pero que era más cruel sin duda.

Otro tema. Tenemos nueva inquilina en casa. Y es una gata. Los que conozcáis a mi madre sabéis que no soporta los animales, que antes me echa de casa que admintir uno pero… desde que llegó la perra, parece que se ha reblandecido, así que nos la quedamos. Es una gatita de un mes, una monada de dientes y uñas afiladas que no hace más que jugar, esconderse en sitios estrechos y pasear por encima del teclado. Lo que no está claro es el nombre. Yo quiero llamarla Marta, mi hermana, Pelusa, mi padre, Julia, y mi madre ni me acuerdo. Al final se acabará llamando Gata, o como la llama Pablo, “gatito”.

Y para acabar (jo, qué poco inspirado estoy hoy, un post poco memorable este) estuvimos en las cocheras del tranvía de Parla. Todo genial, muy bonito, un tranvía genial. Qué envidia me da Parla. Esas calles, ese tranvía, esas avenidas peatonales, ese alcalde… me gustaría vivir en una ciudad así. Lo que me echa para atrás es que sospecho que allí hay más kinkis que en mi barrio, y ya es decir.

En fin, que tengo más cosas en la cabeza pero las iré dejando para otros post que este es más rollo resumen de lo acontecido en el tiempo sin Mac. Pero qué mono es, ays. Muac, muac, muac.

Dulce locura

Vendo el inventario de recuerdos de la historia mas bonita que en la vida escuché.
Vendo el guion de la pelicula mas triste y la mas bella que en la vida pude ver.
Vendo los acordes, la brillante melodia y la letra que en la vida compondré.
Vendo hasta el cartel donde se anuncia el estreno del momento que en la vida viviré.

Vendo una camara que sabe que captaba la mirada que en la vida grabaré
Vendo dos entradas caducadas que eran de segunda fila que en la vida romperé.
Vendo dos butacas reservadas hace siglos y ahora caigo que en la vida me senté.
Vendo hasta el cartel donde se anuncia el estreno del momento que en la vida viviré.

Entiendo que te fueras y ahora pago mi condena…