Variadito

En la universidad

Escribo desde la universidad. Concretamente, desde la sala de ordenadores, que es donde (sorprendentemente) hay ordenadores. También los hay en la sala de redacción, pero allí no se puede imprimir, y yo he venido a eso.

Resulta que esta tarde tenía clase de Documental, esa de la que he hablado algunas veces porque al ser después de comer, paso más minutos dormido que despierto. Pues bien, lo normal es que los miércoles me quede a comer en la uni porque no me da tiempo a ir a casa, pero hoy me cancelaron una clase así que fui a Madrid a mediodía. Pues bien, mi profesor se debe oler cuándo vengo a Getafe sólo por su clase, porque son los días que elige para faltar. No sé si es la segunda o tercera vez que vengo hasta aquí sin necesidad.

Al menos hoy estoy aprovechando para imprimir toneladas de apuntes y lecturas: ¡213 páginas! He dejado la tarjeta de prepago de la reprografía en números rojos, porque la broma me va a costar 12 eurazos. Me siento como en una universidad privada, jaja… ahora, tengo que esperar media hora a que se imprima todo. Y todo, porque mi impresora de casa se ha quedado sin tinta.

Así que nada, aprovecho estos minutos para escribir en el blog, que luego en casa me da pereza. Y total, ahora no contaba con tener tiempo libre… todo perfecto. Excelente, que diría el señor Burns.

Correos (no es un imperativo)

El otro día estuve en Correos. Os conté que había conocido un chaval por internet, pues resulta que en la ciudad de este chico no venden cubos de Rubik, así que le compré uno y se lo envié. Uno del todo a 0,60, pero oyes, lo que cuenta es el detalle, me dije. Y claro, tenerlo yo en casa no sirve de mucho, así que tuve que enviárselo, y para ello, imprescindible pasar por Correos.

Yo había estado más veces en la oficina, pero como sujeto pasivo (para recibir). Y me dije, qué corcho (sí, yo hablo conmigo mismo como los tebeos de los años 60), qué corcho, me dije, voy a darle algo a Correos, ese servicio público que tanto me ha dado.

Y como yo había pensado todo Madrid, porque no es que hubiera mucha gente, es que estaba toda la gente. Me hubiera gustado ver la Gran Vía a esas horas, seguro que estaba vacía, como en la peli de Amenábar. Allí había gente de todo tipo: una mujer con una sospechosa maleta y un sospechoso hijo (bastante tocacojones travieso, por cierto), un señor que enviaba un telegrama de pésame pero quería que fuese lo más barato posible (el típico muerto de compromiso), otros que venían a girar dinero (siempre me ha parecido ridículo el nombre de ese servicio)… y todo ello con una sola funcionaria, que tenía una voz igualita que la de Las Virtudes.

Yo iba con mi humilde cajita, sin certificar ni nada, y claro, allí si no certifican la cajita la tratan como a una carta. Pero es que lo de certificar los envíos me fastidia mucho: es como si te dijesen “Tiene la opción de pagar un poco más y asegurarse de que vamos a hacer bien nuestro trabajo”. En fin, al mayor damnificada fue la cajita. Qué crisis de identidad: te crees paquete y acabas facturada como carta. Cuando se alejaba la cajita de mí, yo me daba cuenta de cómo miraba con envidia los majestuosos Paquetes Azules de correos, o los Giros Postales; ella, relegada a carta ordinaria. Sufrí mucho por ella.

Época de pre-exámenes

Por el resto de mi vida, poco más. Por las tardes leo textos para una asignatura que se llama Estructura del Sistema Audiovisual. Ayer leí un libro sobre unas negociaciones de 1993 en las que se creó la expresión “excepción cultural”. Apasionante, oigan. Sólo se puede superar por el libro de Enrique Bustamante, un hombre que aburre hasta a su propio cerebro, disertando sobre los modelos económicos de emisoras de televisión. Qué juerga de hombre.

Planes post-exámenes

En fin… cuando termine los exámenes, voy a ponerme con varios proyectos. Por un lado, voy a crear una biblia para Soy Bruno, que si no se me descontrolan los personajes. También voy a terminar el dossier de propuesta de cambio de imagen para el Consorcio. Me voy a meter en todo, hasta en los BKB de los autobuses o la página web. También vamos a hacer una propuesta desde Andén 1 para cambiar la imagen de Metro (señalética, comunicación con el viajero y tal).

Tampoco descarto hacer algo en mi habitación después de exámenes, un cambio radical. Me gustaría cambiar de muebles, he visto algunos en el Ikea que no están mal y no saldrían muy caros. Y los que tengo ahora llevan ahí desde hace más de 20 años… ya que no puedo comprarme un piso (oh, cómo me gustaría, aunque fuese por tener un lugar para mí de vez en cuando) pro lo menos quiero tener la habitación bien, que será una tontería, pero me influye en el ánimo. Ayer, por ejemplo, estaba muy desordenada y estuve agobiado… esta mañana la he puesto bien y ya me encuentro mejor. Debe ser el karma, o Dios, o que una infancia con una madre ordenada me está pasando factura.

Además, que no se me olvide, tengo que comprar un ratón nuevo. El del Mac es muy gracioso y tal, pero deja de funcionar enseguida. Y un paquete o dos de pilas recargables (usar las normales me duele por dentro, así que con las recargables calmo mi conciencia ecologista).

Ahora mismo mi vida deberían ser los exámenes, aunque bueno, ya nos conocemos. Se hace lo que se puede, y un defecto mío es que sólo me salen las cosas bien cuando me gustan, y este año salvo una o dos, no me gustan las asignaturas. Por otra parte, ahora que vuelvo a estar soltero, no me encuentro nada mal. Sí, claro que se pasa mal, pero hay que tirar adelante, y de momento estoy bastante bien así. Y estoy conociendo gente que vale la pena.

Como supongo que leer este tocho dará mucha pereza (por otra parte, nadie obliga a hacerlo) lo he dividido en capítulos. Me parece de lo más repelente.

La peor película de la historia… y el informe semanal

Yo pensé que era la segunda parte de Manolito Gafotas, pero no… es esta de Zipi y Zape, de 1983, con poco talento y menos presupuesto… preparáos a llorar. Creo que sólo se salva el padre. Atentos a la madre, que es… traumatizante.

Otras cosas. Esta semana ha estado bien, he ido a la inauguración de la línea de bus E1 y me ha hecho mucha ilusión, por ver las cosas el primer día y estar entre periodistas. Además, he conocido a un chaval muy majo, y después de estudiar, siempre apetece charlar con alguien así. Me hace ilusión, y no es algo de lo que vaya sobrado. (Por cierto, me imagino la ilusión como un líquido… no sé por qué). Hablando de estudiar, Álvaro y yo quedamos el sábado por la mañana para ir a la biblioteca, pero… estaba cerrada. Vaya racha lleva este chico, primero nos cita el otro día para hacer un trabajo en un Starbucks en el que no había sitio (lo que nos hizo estar media tarde buscando un lugar donde nos acogieran en la Gran Vía) y ahora esto. ¡En fin! Al menos pude aprovechar el madrugón para volver a tomar la línea de bus, porque me había indignado que el concejal dijese que se tardarían 16 minutos en recorrerla, cuando el bus inaugural, escoltado por la policía y sin hacer paradas, tardó 17.

Al final resultó que tenía razón… pero este tiempo sólo se cumple sin tráfico, un sábado por la mañana y con un pico de 8 personas en el autobús. Es decir, que un día normal, ni de broma.

Luego estuve en la tienda de Antonio, y aprovechó para limpiar un cristal que llevaba dos años sin conocer el tacto del Cristasol (¿ves como si se quiere puedes poner poesía en todo?), porque si no le sujetan la banqueta en la que se tiene que subir pasa de arriesgar su vida por un cristal que ni se ve.

Y luego a casa, a leer el aburridísimo libro sobre la financiación de las empresas de televisión. Cómo odio los libros pedantes, que usan palabras, expresiones complicadas o en otros idiomas para explicar cosas sencillas. Es como si quisieran dárselas de listos, recordarnos que son intelectuales a pesar de hablar de televisión (y no miro a nadie, aburridísimo y pedantísimo doctor Enrique Bustamante). Por suerte, hay otros libros que son igual o más útiles, y que además están escritos de forma mucho menos pedante, sin dar tanto rodeo para explicar algo. Que no es plan de hacer libros estilo Belén Esteban, pero no creo que la calidad esté reñida con la amenidad. Allá ellos, yo me entero mejor con los segundos, me son más útiles y los leeré aunque no me obliguen a ello.

Mañana vuelvo a clase, pero me va a gustar el día. Estreno el intercambiador, terminamos de diseñar nuestra serie de televisión… promete. Y podré seguir charlando.

Si has llegado hasta aquí, muchas gracias. Y si no, te odio con todas mis fuerzas (jaja, nunca leerás esto…). Voy a buscar algo de comida que tengo hambre…

Algunas de las maneras más curiosas de llegar aquí

Algunas de las búsquedas más curiosas que han hecho los visitantes para llegar aquí. 100% reales, os lo juro. Yo no tendría tanta imaginación. Entre paréntesis, comentarios míos:

FER FER FER FER (esta es mi favorita, me imagino una chica desesperada por verme)

efectos secundarios del jess extender (para el que no lo sepa, es un alargador de pene de cuyo anuncio hablé este verano)

me acoste con mi profe (enhorabuena, ¿por qué lo buscas en Google?)

guion de la familia de 10 (¿la familia de diez? tanta gente no cabe en un guión)

porno mc donalds (vale que lo nuestro era friki, pero buscar esto en Google es mucho peor)

cosas que dan pereza (y no tengo ni idea de por qué sale este blog buscando eso… vale que me da pereza escribir, pero joer…)

COMO ENCONTRAR A ALGUIEN QUE VI EN NOCHE VIEJA EN LA PUERTA DEL SOL (pues hijo, no lo sé. Sigue yendo todas las noches, a ver…)

blog heteros (¡Meeec! fallaste)

frikimetro (Gracias)

garbanzofobia (Creí haber inventado esta palabra, y resulta que hasta la buscan en Google)

millan salcedo gay

millan salcedo homosexual (Vamos a ver. Ante la grandísima cantidad de visitas que vienen siguiendo este búsqueda, porque son muchos, tengo que aclarar que no tengo ni idea de si Millán Salcedo es gay, y además, me importa muy poco).

chistes sobre mariquitas (nos abía que alguien siguiese utilizando la palabra “mariquita”)

bicicleta con sidecar (?)

me aburroooo (pues valeeee)

amistad con gay (hola, ¿quieres ser mi amiguito?)

Refranero

Lo prometido es Ceuta, y aunque no hay pan que cien años dure, creo que hay que tener amigos hasta en el invierno. Porque ya se sabe, a buen entendedor, buena sombra le cobija.

Sensaciones

Nosotros pagamos una cuota mensual a una empresa. A cambio, cuando tenemos un accidente en casa -se rompe un cristal, se estropea la puerta del garaje, nos roban- una empresa se hace cargo de los costes de la reparación. A nadie en su sano juicio se le ocurriría pensar que tener contratado este seguro disminuye las posibilidades de que te pasen estas cosas (aunque hace que sean más llevaderas), pero la compañía lo que nos vende es tranquilidad, no el hecho de que nos paguen cuando pasa una desgracia.

Lo mismo ocurre con los coches, la comida o la colonia: no nos venden motores de nosecuantos caballos, sabor a piña tropical y arroz con curry u olores a fruta fresca… nos venden sensaciones. Cómprate este coche y podrás irte los fines de semana a una montaña preciosa, compra este plato precocinado y tu vida será más equilibrada y estarás más contento, ponte esta colonia y serás un tío misterioso y seductor. Lo que se trata es no de vender objetos, sino sensaciones. La venta de objetos entró en crisis, ya no queremos poseer más cosas, sino ser mejores. Aunque las cosas nos ayuden.

Por eso creo (bajando a la tierra) que el cambio de imagen en Madrid Transportes debe ir acompañado de un cambio en la manera de comunicar. No hay que vender un autobús que va de A a B, o una línea de tren que pasa por nosedonde: hay que explicar que el transporte público te va a ahorrar tiempo para que lo pases con tu familia, que en él vivirás experiencias memorables, que el mundo será un poquito mejor porque habrá menos contaminación. Todo esto es compatible, sin renunciar a informar con corrección y exactitud de todos los detalles de horarios, precios y recorrido del autobús, por ejemplo. Pero desde otro punto de vista. El transporte urbano debe usar las mismas armas con las que tratan de seducirnos el resto de compañías, y con más razón si se trata de algo que mejora el entorno, como es el caso.

Meme: responde con canciones de Mecano

De Adri (por cierto, vaya amigos, yo quiero un pack así)

01. ¿Eres hombre o mujer?: Angel
02. Descríbete: Este chico es una joya
03. Que sienten las personas acerca de ti: Ay, qué pesado
04. Como describirías tu anterior relación sentimental: La fuerza del destino
05. Describe tu actual relación: Naturaleza Muerta
06. Donde quisieras estar ahora: Barco a Venus
07. ¿Cómo eres respecto al amor?: El amante de fuego | Me cuesta tanto olvidarte
08. ¿Cómo es tu vida?: 50 palabras, 60 palabras o 100
09. Que pedirías si tuvieras un solo deseo: Quédate en Madrid
10. Una frase sabia: No tienes nada que perder

¿Cómo hablar?

Si volviera a nacer, si empezara de nuevo, volvería a buscarte en mi nave del tiempo.
Es el destino quien nos lleva y nos guia, nos separa y nos une a traves de la vida.

Nos dijimos adios y pasaron los años, volvimos a vernos una noche de sábado: otro país, otra ciudad, otra vida… pero la misma mirada felina.

A veces te mataria, y otras en cambio te quiero comer, ojillos de agua marina.

¿Cómo hablar si cada parte de mi mente es tuya? ¿y si no encuentro la palabra exacta, cómo hablar?

¿Cómo decirte que me has ganado poquito a poco tú, que llegaste por casualidad? ¿cómo hablar?

Como un pajaro de fuego que se muere en tus manos, un trozo de hielo desecho en los labios, la radio sigue sonando, la guerra ha acabado, pero las hogueras no se han apagado aún…