Pensamientos contradictorios

Miércoles, 20h: Ocho horas de clase con sólo un descanso (y para comer), salgo a las 8 de Getafe y no llego a casa hasta casi las 9 de la noche. La profesora de la mañana es una mezcla de Cruella de Vil y la nieta de Hitler, y en la clase de la tarde me cuesta permanecer despierto. Odio mi carrera.

Jueves, 14h: Jueves a mediodía… comienza mi fin de semana. Amo mi carrera.

Beber los vientos

Beber los vientos: ”Beber los vientos” por alguien (siempre persona, raramente cosa) es sinónimo de desear ardientemente a una persona y hacer todo lo posible por conseguirla, o más concretamente, por conseguir su amor. Suele utilizarse este modismo para indicar que una persona está tan enamorada que sigue al ser amado de manera constante, tanto que se “bebe” la estela de aire que deja tras de sí. El origen de esta frase pudiera encontrarse en la actividad de la caza, en la que los perros olfatean de forma tan insistente el aire que parece que lo bebieran, hasta encontrar el rastro de la pieza a la que siguen con denodado esfuerzo.

No es lo mismo


Acabo de ver un curioso bloque de publicidad electoral en La 1 de TVE. Curiosamente, en los dos anuncios que han emitido (de PSOE y PP) hacen alguna referencia al adversario…

En el anuncio del PSOE [enlace en youtube], un chico, votante socialista, recorre 300 kilómetros para que su madre también pueda votar…. aunque ella vote al PP. Al final se preguntan el uno al otro si han cambiado de opinión, contestándose negativamente.

En el del PP [enlace en youtube], una familia ve por televisión una burda imitación de Zapatero (que habla de extensión de derechos y de que no hay crisis) mientras les embargan la casa, llevándose incluso a la abuela y el perro.

Será cosa mía, o el tono de cada anuncio, y sobre todo, la forma de referirse al rival (respeto en un caso, burla en el otro), son totalmente diferentes. Al final va a ser verdad eso de No es lo mismo: