Reunión, corto, satánico, cómic, guiones, zumbarse a gatas, Barcelona…

Estamos a lunes, y llevo desde el domingo pensando qué escribir. Normalmente no le doy casi vueltas al blog, de hecho en mi vida cotidiana apenas recuerdo que existe… prefiero que siga así, y no mezclar la realidad con esto. Por eso nunca hablo de FBSS, y de hecho, creo que nunca he pronunciado en voz alta la frase que le da título.

Un fin de semana raro

No ha sido un fin de semana normal, la verdad. Tuvimos una junta un poco amarga el sábado: Andén 1 tuvo que debatir si expulsaba a dos de sus socios. La verdad es que los motivos estaban justificados, pero siempre se pasa mal. Esto se juntó a un intenso sol toda la tarde y un dolor de cabeza/mareo que me tuvo más para allá que para acá… y diversas emociones de ver a quien hacía meses que había dejado de ver. No es que fuese duro el reencuentro, pero siempre da pena estar con alguien que ha sido tan importante para uno como si nunca hubiera pasado nada, como si no nos conociéramos. Yo qué sé, tal vez sea mejor así, aún me duele.

Por la noche fuimos a cenar, y luego a tomar algo por ahí. Además estuve de bromas con Adri, y seguramente Javi ya tiene confirmado que estoy loco/soy un idiota (no necesariamente a causa de lo anterior), pero bueno, no se puede luchar contra las apariencias. En realidad soy buena persona, aviso.

He descubierto que me gusta ser guionista. Preparar argumentarios, guiones, recursos… aunque luego los lea otro. No sé por qué, pero tiene su aquel. Me ha gustado.

Carlos III el Satánico

Por la universidad hay más novedades: me propuse para actuar en un cortometraje que vamos a grabar en la universidad. Un chico que quiere iniciarse en una secta satánica porque está enamorado de la chica que debe ser la jefa del cotarro. También he descubierto dos cosas: por un lado, que hay una chica fantástica a la que le caigo bien, y que hay otra gente a la que le caigo mal. Fatal. Terriblemente mal. Tan mal que si mi casa estuviera ardiendo ni llamarían a los bomberos ni nada, seguro. Lo segundo fue un poco sorpresa, aunque la verdad es que me importa poco.

Por cierto, el cómic de Psicosis ha tenido éxito. Un profesor se ha asombrado de la pedazo elipsis que hay (se come todo el segundo acto) antes de la penúltima viñeta. El tiempo es money, nens. Y el espacio en papel, es money al cuadrado.

Duna pierde la inocencia.

Anoche se zumbaron a mi gata. Mi gata es como la mujer del vecino en Family Guy, aquella que estaba siempre embarazada. Pues mi gata siempre está en celo (como su dueño, apunta la mini-Angelines que tengo en mi cabeza), y eso atrae a sus pretendientes: dos gatos negros y uno gris que maúllan bajo mi ventana para ver si sale. Y ayer se escapó, y estuvimos oyendo toda la noche los maullidos de uno y de otro. Que si ya es molesto oir a un gato cachondo cuando tienes que madrugar, pensar que se está zumbando a tu gata es mucho peor. En serio. Así que apelo a vuestra colaboración ciudadana, y si tiene cachorritos (Dios quiera que no), poder ayudarme a regalarlos. Que aún es joven para esterilizarla, dijo el veterinario.

El jueves me voy a Barcelona de puente de mayo. Es de las pocas veces que me apetece hacer un viaje, con lo perezoso que soy para estas cosas. A ver si me ventilo un poco, y confirmo la buena impresión que me llevé cuando estuve allí, años ha (qué ganas tenía de decir “años ha”, ¿o es “ah”? No creo).

Ya podéis visitar mi web

No es que abandone el blog, no… es que ya he colgado en internet la web que hice para una asignatura del cuatrimestre pasado. Siempre me han gustado las imágenes de escritorios, papeles desordenados, fotocopias… y traté de imitarlo para el diseño, hecho en Photoshop y exportado a Dreamweaver. Creo que quedó curiosa, así que os invito a visitarla:


Además, de paso podéis leer un artículo sobre los fracasos televisivos (Canal 10, Quiero TV, Cotelsat…), un artículo académico sobre televisión digital en dispositivos móviles y algunas cosillas más por ahí.

La calificación fue de Matrícula de Honor ^_^

Tarde para cambiar


Era pronto para todo y tarde para cambiar
aún me guardo algunas fotos que no me atrevo a mirar
era todo tan hermoso que no podía durar
en la flor de nuestras vidas con tanto amor para dar.

Solías llamar de madrugada,
me hacías saltar de la cama
salíamos a quemar todo el fin de semana
casi sin blanca

En el fondo reconozco que nos gustaba jugar
a tener el mundo en contra nuestra.

Quería cumplir dieciocho, quería vivir para siempre a mi aire…
y tu lo sabías bien. Lo que empieza acaba… se nos escapa

Era todo tan hermoso, se fue deprisa y no volverá.

Y mientras partía una nave hacia Marte tu me prometías nunca olvidarme…

Pero tú lo sabías bien: lo que empieza acaba, se nos escapa.
Lo que empieza acaba.
Los dos aprendimos que, tu y yo aprendimos que, lo que empieza acaba.

Era pronto para todo y tarde para cambiar.

¡Dios Santo, deja de poner fotos y escribe algo!

Esta imagen no tiene nada que ver, pero me gusta.
Pido perdón a su autor, pero no recuerdo de dónde la saqué :-S

“Tengo la cabeza llena de cosas”.

Hace tiempo usaba mucho esta frase, con el primer chico con el que salí. Una frase parecida a aquella de Nacho Cano, “tengo el cerebro lleno de trastos / si no me ocupo / se ponen bravos”. El primer chico con el que estuve se llamaba Pablo, y no le gustaban especialmente los trenes, el metro o las frikadas que me puedan ir a mí. En realidad, tampoco sé si lo que se dice “salir juntos”, salimos. Era un chico muy majo y no sería capaz de decir nada malo de él. Una de las cosas que recuerdo es que siempre quedábamos en Nuevos Ministerios, L8.

¿Y a qué viene esto? Ay, ay, ay. Ya deberíais saber que este blog no tiene sentido, que voy volcando cosas aquí sin mayor complicación. Me ha venido a la cabeza, sin más. Dice Edu que estar soltero es lo mejor, que así no estás atado a nadie. Lo malo es que, al acabar, se olvidan de ti. ¿Volveremos a saber el uno del otro? No lo sé. Puede.

El karma funciona
Y lo hace sin pilas ni batería de litio

Esta semana he comprobado que el karma funciona. El karma dice que cuando haces buenas cosas, te son recompensadas. Fui a imprimir una cosa que hacía tiempo que tenía ganas de poder tocar: el periódico del día que nací, ahora que lo he conseguido en PDF. Como la cosa iba a tardar, recordé que hacía mucho que no donaba sangre y allá que me fui, que estando el camión en la uni no es cosa de perder oportunidades. Una fanta, un zumo y un bocata después, llego a casa con mi periódico bajo el brazo, y me encuentro una carta del consorcio: ¡mi abono de adulto! No sé por qué, me hace ilusión. En realidad, me hacen ilusión cosas de lo más tonto, como que hagan obras en mi calle, que una empresa cambie de logo, encontrarme una colección de pictogramas (Dios bendiga a la AIGA) o que me manden el abono. Qué fácil es hacerme feliz.

Sólo en casa 5
(La 4 mola menos porque ya no la hacía Macaulay Culkin, ¿o era la 3?)

Este fin de semana me quedo solo en casa. Lo que yo le dije a mi madre: la próxima vez, podríais avisarme con más tiempo, para que pueda ligar y traerme alguien. Me miró con una cara para la que no hay emoticono (tal vez :-|, pero no del todo). A ver si me relajo un poco, escribo para Xataka Móvil (ahora nos han metido un porrón de nuevos editores, dentro de poco seremos la web más visitada del mundo, y nos haremos inmensamente ricos, y me bañaré en dinero como el tío Gilito) y hago un poco de yoga para olvidarme de Andén 2. Las dos horas y pico que le echamos cada uno por día parecen no ser suficientes, y ya hay quien nos ha cuestionado (¿sabes esa sensación de estar haciendo un trabajo duro que nadie valora? pues eso). Y hay alguno por ahí de quien también me querría olvidar, pero no es tan fácil… creo que me queda algo por dentro. Y seguramente eso no sea bueno. Ahora debería decir lo de siempre, que el amor es una mierda y que no voy a volver a enamorarme, pero paso de decirlo porque a) enamorarse mola y b) todos sabemos que lo voy a volver a hacer, sólo que a ver si acierto de una vez porque si no, voy a provocar el suicidio de Cupido. Cuando hablo con a)s y b)es me siento un poco Aída Nízar…

Descubrimientos
Uno no es Colón, pero también descubre cosas. Y las cubre, y las vuelve a descubrir.

También he descubierto muchas cosas. La hemeroteca de la universidad, que nos deja bajarnos en PDF periódicos desde 1898 (sólo La Vanguardia), así que puedo ver cómo eran los anuncios de los años 20, noticias de cuando se inauguró el metro, programaciones de televisión de los 60… He descubierto que el Consorcio tuvo manual de imagen (de hecho, ahora lo tengo encima de la cama, ha sido una donación para Andén 1). Es del 86, lo diseñó Alberto Corazón y debieron perderlo hace tiempo, porque aunque se ha quedado un poco viejo, si se respetase quedaría todo bastante más profesional. También he descubierto que la gente es super extraña (Edu, me has pegado el super-todo, que lo supersepas). Tan pronto te encuentras alguien que salta con una gilipollez de repente, como otro que sólo sabe hablar de cosas materiales y de sí mismo, u otro que guarda una sorpresa enorme dentro.

Y hasta aquí un post de texto, que ya hacía falta entre tanto post con imágenes. Que entre la falta de inspiración y que estos días, si decía cómo me sentía se me iba a ver mucho el plumero, no había escrito casi nada.

Tres fotos de esta semana que me gustan

Mi gata Duna, que, como está en celo, no puede salir a la calle. Se queda horas mirando por la ventana.

63 sobres camino de Correos para convocar una junta extraordinaria de socios en Andén 1. 63 cartas que doblamos, metimos en los sobres y pegamos las pegatinas una a una.

Mi carpeta y mi horario con código de colores por asignaturas y preciosa Helvetica. Ahora entiendo cuando me dicen que soy un friki 😛

Una manzana

Cuando tienes menos de 10 años, una de las conversaciones favoritas de los adultos es preguntarte qué quieres ser de mayor. Como si uno no tuviese bastante con ser un niño, como para preocuparse también del futuro profesional.

Yo tuve muchas profesiones en la cabeza, pero todas las iba descartando por una cosa u otra. Hasta que encontré la definitiva.

– Y tú, Bruno, ¿qué quieres ser de mayor?
– Manzana.

Continúa en Soy Bruno