¿Qué me pasa?

Que no me apetece nada pensar en las prácticas que haré (o no) el curso que viene. Que tengo demasiado calor para salir a dar una vuelta y airearme. Que tengo sed y el agua no me calma. Que no paro de pensar en mi ex.

Directo al metro

Acabo de ver un anuncio que me gusta mucho, pero no recuerdo de qué es. Maquillaje o algo así. El caso es que sale una mujer, que te recuerda a la de Embrujada (a lo que contribuye que te pongan la sintonía de Embrujada) y que hace cosas fantásticas como atraer un desodorante con la mano o, lo que más me fascina: va pillada de tiempo por la calle, empieza a girar sobre sí misma como un taladro y ¡zas! perfora el suelo y cae en pleno vagón de metro. Impresionante, sí, pero oiga: ¡esa señora se está colando!

Con pelo largo


Aunque el 80% de mi vida la paso con el pelo largo, tengo más fotos con el pelo corto porque cuando uno se lo corta siente que está más guapo y se hace fotos con la esperanza de ser cazado como modelo internacional y ganarse la vida desfilando por el mundo y comiendo caviar, que es una cosa asquerosa porque son huevos de peces.

Ahora mismo tengo el pelo a lo Zipi-Zape (por el color, más a lo Zape), y quería dejar constancia de ello. He tratado de arreglarme el rojo de los ojos con Photoshop pero me he dejado como un muñeco diabólico, así que al final os cuelgo la versión sin retocar y si hay alguien menos torpe en materia fotosófica que yo, le dejo que me arregle.

Hace mucho que no pongo un post un poco serio sobre mi vida. Queridos y queridas, hay varios motivos para ello:
a) Hace mucho calor para escribir. Duro es decirlo, pero es verdad. Se me quedan las patas pegadas al teclado. Los post de Xataka Móvil los estoy escribiendo con sangre, sudor y lágrimas.
b) Me quedan muy serios. Qué se le va a hacer, es así. Tengo la cabeza llena de rayadas y no me apetece volcarlas aquí, porque luego lo leo y me da vergüenza ajena, y no me gusta encima sentirme mal por cosas que no deberían merecérselo.
c) Uno tiene pudor de contar su vida ante el mundo… (vale, esta última es mentira, pero las cosas quedan mejor de tres en tres, que se lo digan a Zapatero, que hace así sus discursos).

Dominio .es


Bueno, como ya puse ayer, estreno dominio: Fernandobuscasusitio.es. No se me ocurría una alternativa mejor, original, divertida y no pedante.

En condiciones normales no me hubiera gastado lo que cueste contratar un .es para este blog, que al fin y al cabo, es sólo una cosa personal sin ninguna intención, pero el Ministerio de Insdustria ha lanzado un plan llamado Jóvenes en Red, con el que te regalan durante un año el .es que elijas, además de alojamiento web y correo. Me parece una idea estupenda para popularizar estos dominios, de los que hasta hace poco no había casi ninguno: eran carísimos y sólo podías contratar nombres de marcas que tuvieses registradas.

Así que si te interesa, date prisa. Hay que ir a jovenesenred.es, rellenar el formulario y en uno o dos días ya te escriben dándote la bienvenida a tu nuevo dominio. Y si ya tienes blog, redirigirlo como he hecho yo es fácil tocando unas cosillas en el DNS (ya lo comentaré por aquí).

En fin, una buena noticia el día que me caducaba el Abono Joven. Para esto sí que sigo estando de buen ver…

Telepromociones

En televisión, la ficción es cara. Lo que cuesta producir un capítulo de cualquier serie da para muchos magazines, debates u horas de reality show, que además suelen retroalimentarse, generando contenidos para todos los demás programas de la casa: así, Telecinco puede vivir perfectamente de un Gran Hermano, comentándolo en su programa de mañana, tarde y late night, además de las respectivas galas en prime time.

La ficción es cara, pero gusta mucho. Por eso se le suele exigir que haga resultados por encima de la media de la cadena, media que además ha bajado con la entrada de Cuatro y La Sexta. Es el caso contrario a los informativos, programas carísimos (requieren una gran redacción, enlaces de satélite, unidades móviles…) que suelen mantenerse a pesar de su audiencia por el prestigio que aportan a la cadena, permitiéndoles además aparecer en la prensa fuera de las páginas de TV, con las entrevistas a políticos o exclusivas de actualidad.

En España estamos acostumbrados a la ficción española, que aunque sale más cara, es más maleable. Se utilizan actores que el público conoce, localizaciones cercanas, y el argumento se puede ir cambiando según la respuesta de la gente (más carnaza en ‘Los Serrano’, más culebrón en ‘La familia Mata’…), además de que gracias al brand placement (qué casualidad que en todas las series desayunen con la Puleva bien visible) se financia una buena parte.

Otro elemento muy útil para exprimir una ficción en TV son las telepromociones, de las que El Guionista Hastiado hizo el otro día una estupenda definición:

Y no me hagan hablar de las telepromos, maléfico recurso publicitario cuyo inventor debería estar en la quinta planta del sótano del infierno, junto con el inventor de los muebles de metacrilato (como bien adujo Woody Allen en “Desconstructing Harry”, una de mis pelis favoritas). En las telepromos, para quien no lo sepa, uno o varios de los personajes de una serie aparecen en sus decorados habituales, protagonizando una escena previa a la reanudación del capítulo en la que ensalzan algún producto de indudable interés publicitario. Estas pseudoescenas, que habitualmente no son escritas por guionistas sino por publicistas, se pasan por el orto cualquier tipo de continuidad narrativa respecto al capítulo, de tal forma que (como pasó por ejemplo en “7 Vidas”) el personaje de Carlota puede estar atribulado y lleno de zozobra por un grave problema que le atenaza en el episodio, pero de pronto… ¡alehop!, aparece en nuestra pantalla acompañada de una señorita modelo, desconocida para el espectador, probándose lencería en mitad del salón y congratulándose de lo bien que le sientan a sus senos el nuevo corsé de última tecnología mamaria.

El caso es que estos dos instrumentos eran una gran ventaja para las series españolas, que copaban casi todo el prime time generalista… con la excepción de CSI. No es que Telecinco apueste por la ficción extranjera: CSI llegó a nuestras pantallas como un relleno de verano, para cubrir la noche de los lunes, que tuvo éxito y sobrevivió al otoño, con gran éxito de crítica y público. Pero a las cabezas pensantes de Telecinco les dio por pensar cómo se podría sacar más jugo a esta serie, publicitariamente hablando. Traer a los actores para grabar una escena en la que anuncien ensaladas Isabel o el último modelo de Vodafone es bastante absurdo, así que durante unos meses utilizaban otros rostros de la cadena, sugiriendo que habían quedado a cenar para ver CSI mientras charlaban de sus compras.

Sin embargo, desde hace unas semanas, otra bombilla se ha encendido en Fuencarral. “No podemos traer a los actores… pero CSI es una serie muy oscura, apenas hace falta que se les vea la cara. Y para contratar a los que doblan a Grissom y Catherine sí que hay presupuesto, así que…”

El resultado es un poco dantesco, como veréis. Sin embargo, no se le puede negar la originalidad, y aunque el diálogo es patético, no me negaréis que una buena serie para anunciar una cámara réflex es CSI. Además, que la telepromoción tenga continuidad a lo largo de las otras ficciones del canal (continúa en Hospital Central) me gusta.

Lo que no me puedo imaginar es qué pasará si esto sigue así. Me imagino a Antena 3 cortando y pegando planos de Los Simpson y redoblándolos para anunciar algo… aunque juraría que ya lo han hecho, además de utilizar a la actriz que hace de Bart para anunciar discos y cosas así, pero sin nombrar al personaje.

Frases

-“Uhm, qué raro… esta mañana pasé por esta calle, y la acerca en la que daba la sombra era ésta.
-¿Insinúas que la Tierra rota alrededor del Sol?”

“¡Hace años que no voy a la cafetería! ¿Siguen intercambiando alimentos por dinero?”

“No me gusta ver pasar la vida como una maleta. Las maletas no son felices. Les dan golpes, Iberia las pierde. Eso no es vida ni es nada.”