El paso de cebra mortal


Mi gata se ha quedado sin comida por causas ajenas a ella, es decir, porque se nos ha olvidado comprársela. ¿Que diríais que come un gato si no tiene comida? Los que hayáis contestado “una lata de atún” habéis perdido el gallifante, porque eso se nos ocurrió a nosotros y cero patatero. Hemos abierto una lata de atún en aceite y se la hemos puesto en su plato. La gata se ha acercado, lo ha olido y ha puesto mala cara (y ya es difícil que un animal tan inexpresivo ponga mal gesto). Yo creo que le ha dado asco, porque luego no quería ni acercarse. Y no es porque el atún estuviese malo, qué va, si al final me lo he comido yo.

Por la tarde, así las cosas, me ha tocado bajar al Caprabo (está lejos, pero así me paso por la tienda de Antonio y le incordio un rato) a por su comida. Quién me iba a decir que este gesto tan sencillo pondría en peligro mi vida y la de los que me rodean. Bueno, espera, más bien sólo la mía. Me explico.

Yo bajaba por la calle escuchando música, cuando veo que el hombrecillo verde del semáforo se activa y pienso “¡Qué bien, justo cuando llego!”. Comienzo a cruzar y bajo la mirada para ver las rayas del paso de cebra, que es una cosa muy tonta pero que hago a veces (una vez mi madre se tropezó con una, hay que llevar cuidado). Cuando vuelvo a subir la mirada, el hombrecillo ya estaba rojo, el cruice desierto de personas y una jauría de coches se acercaban a mí, mientras que la gente desde las aceras me miraba pensando “Mira ese idiota que cruza en rojo tan tranquilo”. En ese momento, ví pasar mi vida por delante: cuando se me murió el periquito, cuando se me murió la perra, cuando mi gato se fue un día de casa… una vida bastante triste, la mía. La reacción fue la normal: salir corriendo y no parar hasta el Caprabo. Suerte que llevaba los cascos y no he oído los insultos que los automovilistas me habrán dedicado…

Hospitales para las infantitas


Como madrileño, me da auténtica vergüenza que Esperanza Aguirre haya decidido bautizar los nuevos hospitales (el del Norte y el de Parla) con nombres de las nuevas infantitas, Sofía y Leonor. Un gesto que suena más a peloteo trasnochado que a auténtica necesidad pública: uno de esos intentos de Espe de demostrar que a española, católica y monárquica no le gana nadie.

El caso es que, con el capricho, también ha cambiado el nombre de la estación de metro que llevaba el antiguo (Hospital del Norte), que, como además es cabecera de línea, afecta a toda la cartelería de la red.

Y me fastidia no sólo por ser republicano. Me fastidia porque seguro que hay miles de médicos que merecen mayor homenaje que ella, cuyo único mérito ha sido ser hija de. ¡Y es que tampoco puede tener más méritos, no tiene ni un año de vida!

Una descendiente, además, de una familia que se caracteriza por no utilizar la sanidad pública, por regalar horas de publicidad gratuita en TV a una clínica privada cada vez que paren (y lo hacen bastante a menudo). Y seguro que también hay miles de ingenieros que merecen dar nombre a una estación de Metro.

Una estación que seguramente ella jamás utilizará, con el nombre de un hospital que seguramente tampoco llegue a pisar nunca.

Gracias a Antonio y Adri por ayudarme con sus aportaciones.

Greenpeace contesta la carta de Endesa

¿Recordáis la campaña de Endesa “Para los hijos de tus hijos”, bastante sentimentaloide, en la que Endesa nos escribía una carta? Pues Greenpeace ha decidido responder la misiva:

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Críticas

Dos frases que me han gustado sobre las críticas:

“Si nunca te critico, ¿cómo sabrás que cuando te elogio soy sincero?”


Y este post no tiene nada que ver con el de Joven Inconformista, pero si queréis leer más cosas interesantes sobre las críticas pasaos por su blog 😉

Chistes malos que nos hicieron reir

He recuperado un guión para un programa llamado “Documento sin título [DsT]”, un proyecto de magazine juvenil que hicimos como trabajo de clase… los chistes no son los mejores del mundo, pero ciertamente nos lo pasamos muy bien escribiéndolo:

Esta sección es una especie de repaso con bastante mala leche a los libros y discos más vendidos, y en Navidad (cuando escribimos esto) tocaba Maria Isabel.

En los libros hicimos un gag bastante gracioso: los tres más vendidos en no ficción eran el libro del Papa, el de Aznar y la guía Campsa. Hicimos una especie de ranking, metiéndonos con cada libro mientras lo anunciábamos. El público debía aplaudir y tal en cada puesto: anunciamos el del Papa, aplausos y jaleos, y chiste. Anunciamos el de Aznar y lo mismo. Y como una de las cosas que más gracia nos hacían era extender la broma, al anunciar la Guía Campsa…

Será una chorrada, pero nos gustó el chiste de que hubiera público gruppie de la Guía Campsa.

Luego había cosas bastante divertidas también: aparecía un inquisidor con antorcha y todo atemorizando a los presentadores para que no se metiesen con el libro de Ratzinger, coñas con un “adalid del periodismo independiente” como era la Gaceta de ONO… no sé, en el fondo estuvo bien para ser nuestro primer guión.

Dentro de 100 años

El sufragio censitario. La esclavitud. Que las mujeres no tuviesen derecho al voto. Los castigos físicos en las escuelas. Mantenerse vírgenes hasta el matrimonio. La violencia de género.

La homosexualidad. El aborto. El bikini/topless/nudismo. La mujer en cargos directivos. La transexualidad.

Hay algunas cosas que antiguamente eran lo más normal del mundo (para muchos) y hoy nos parecen auténticas barbaridades, y viceversa. Hoy he leído en un periódico que un sacerdote decía que en el futuro, la humanidad se avergonzaría de haber permitido el aborto como hoy se avergüenza de la esclavitud. Sobre esto no voy a opinar, ya que tengo que reconocer que no tengo opinión formada, pero me ha gustado mucho lo de plantear esa duda. ¿Qué cosas que hoy son totalmente normales parecerán una barbaridad dentro de 100 años? ¿Y qué cosas que hoy son barbaridades o inimaginables serán normal en 2108?

Y un bonus: ¿Llevará la selección genética, por ejemplo, a poder predecir si un hijo será gay o no? ¿Es moral poder elegir eso? Teniendo en cuenta que pese a los avances sociales, una persona heterosexual tiene generalmente menos problemas que un homosexual (para empezar, ya se evita todo el proceso traumático de autoaceptación y salir del armario), ¿elegirían los padres tener hijos gays?

Me apetece un bocadillo de entresijos.