La pastilla


No voy a opinar sobre la pastilla del día después. No voy a decir si me parece bien o mal que se de a chicas de 16 años. En internet sobran páginas en las que os ayudarán a saber qué tenéis que pensar.

Lo mío es una idea que dejo aquí, a disposición de un farmacéutico bondadoso que me ceda el 60% de los derechos que genere. Vamos a ver, la cosa es así: si hemos podido desarrollar una pastilla que interrumpa algo tan grande como el embarazo, ¿por qué no se inventa algo parecido para el enamoramiento? Tú vas viviendo tu vida, con cuidadín, pero si un día ves que sin querer te has enamorado, pues nada, vas a una farmacia, compras una píldora y te la tomas. Y te desenamoras a las pocas horas.

Digo yo que parar un embarazo tiene que ser más difícil. Hay espermatozoides, hay óvulos y montones de cosas más, ahí dentro de la chica. El enamoramiento es sólo una cosa mental, como mucho, una sustancia que genera nuestro cuerpo. Eso se tiene que poder controlar. Aunque tenga efectos secundarios (como la pastilla del embarazo), como que te duela la cabeza tres días o pierdas temporalmente la memoria. Yo creo que valdría la pena.

Nueva campaña de simyo

A partir del lunes, en sus televisores:

El actor que interpreta al protagonista es Aitor Legardón (“Casi perfectos”) y la canción que suena es “Nobody but me” de Human Beinz

Actualizado: He cambiado el vídeo por uno con más calidad. Además, en el blog de simyo he colgado un post con algunas de las fotos que hice en el rodaje. Por rollos legales, no puedo colgarlas aquí, así que echadles un ojo que son curiosas.

He dejado la asociación


He dejado Andén 1. La semana pasada presenté mi dimisión como miembro de la Junta Directiva después de tres años en ella. El motivo ha sido, principalmente, una gran pérdida de ilusión en el proyecto y de ganas de seguir adelante con él.

Por una parte, he estado tres años trabajando gratis, así que creo que no le debo nada a nadie (salvo una explicación que ya he dado a los socios). Por otra, lo he hecho porque he querido y he disfrutado con ello, así que no creo que nadie me deba nada a mí. He hecho lo que debía, por los cauces adecuados y seguiré en funciones hasta que se elijan otros miembros. Pero me parecía una deslealtad, especialmente con los que me han apoyado, seguir en un puesto para el que no tengo ilusión.

Habrá quien no comparta mis motivos o crea que es una decisión precipitada. Habrá quien lo achaque a mi edad. Habrá quien me apoye, quien crea que lo debería haber hecho antes, y habrá quien comprenda la situación.

La verdad es que hace algún tiempo que no me obsesiona lo que piensen de mí, al final cada uno debe vivir su propia vida y hacer lo que crea más adecuado. Sólo pido que se respete mi decisión. Al fin y al cabo, esto no es nada del otro mundo. No ha abdicado el rey ni ha habido un golpe de estado o unos diputados tránsfugas. Se marcha una junta directiva de una asociación y vendrá otra.

Un par de cosas que me gustaría enseñaros

No soy muy de enseñar “cosas” porque la gente que presume de las cosas que posee, o del dinero que tiene, o de la casa en la que vive, el móvil que lleva o dónde estudia siempre me ha parecido muy insufrible y repelente. Una vez, una persona consiguió colarme en la primera conversación que tuvimos hasta cinco referencias a su “estatus”. Me dieron ganas de vomitar. Pero en fin, que lo que traigo hoy son dos cosas curiosas que me gustan mucho.

Agenda de colores


Esta agenda me la compré en Amazon UK hace años, con unos puntos que me daban por rellenar encuestas. La verdad es que nunca le he dado mucho uso, pero me encanta. Tal vez la resucite.

Lo curioso es que, aparte de tener un diseño precioso, la ficha de cada letra está en un color que coincide con la inicial (en inglés). Como os podéis imaginar, algunos son fáciles pero otros están un poco pillados por los pelos: Earth (marrón), Night (negro), Ultra Violet (morado), White Xmas (blanco)… pero ése es uno de sus atractivos.


Además, cada espacio para amigos, además de los datos básicos incluye una casilla para que apuntemos su color favorito. Un detalle muy naif que me terminó de convencer.

Llavero USB


Me encantan los pendrives. Creo que son el mejor invento del siglo: justo cuando los ordenadores empezaban a fabricarse sin disquetera, suge un sistema más cómodo de transmitir archivos a máquinas que no tienen internet. Sin tener que grabar un CD, con lo lento e incómodo que es.

Pero mi mayor problema con los pendrives era que nunca lo llevaba encima cuando lo necesitaba. Nunca sales de casa pensando “hoy voy a necesitar el pincho”. Así que la solución es llevarlo siempre encima, pero ¿dónde? Probé en la mochila y se me olvidaba allí, en la cartera y se me hacía incómodo, en otros lugares y corría riesgo de romperse… hasta que me he comprado este pendrive, llamado precisamente iamakey (soyunallave):


Se trata de un pincho metálico de 8 GB de capacidad, fabricado por Lacie. Lo compré en El Corte Inglés por 30 euros, así que no está nada mal de precio. El de 4 GB costaba 20, y creo que por la diferencia de memoria vale la pena pagar los 10 euros de más.

De esta manera estoy seguro de que nunca me lo dejaré en casa, porque lo llevo en el llavero como una llave más. Y está diseñado para eso, así que es metálico, resiste rayaduras y salpicaduras, y trae una tapa de plástico para proteger la punta.

Web oficial de iamakey

El mero


“El mero es más que un pez. Es el mejor amigo del hombre. Al mero hay que cuidarlo con esmero. El día más feliz de un niño es el seis de mero. Un mero mero, es un mero al cuadrado. Y un mero con pico, es Calimero. Y un mero con plumas, es un plumero. ¿Qué quiero decir con todo esto? Que en cada rincón de nuestra vida hay un mero esperándonos para hacernos la vida más fácil”

Patricia Conde y su apasionada defensa del mero.

Telemadrid, al servicio de la presidenta

Cito de El País:

Canastilla con polémica para la nueva abuela

Esperanza Aguirre se convirtió ayer en abuela de una niña, Beatriz. Pero se decidió que la noticia debía ser la fotografía del día. Antes del pleno, a la entrada, donde suelen esperar los periodistas a la presidenta, una reportera de Telemadrid llevaba una canastilla. Prensa de la Comunidad envió después a los medios las imágenes con el texto: “Los periodistas de la Asamblea le han regalado un canastillo con un chupete, un biberón y un osito de peluche”. Pero ninguno de los nueve reporteros habitualmente acreditados puso dinero, tal y como confirmaron a EL PAÍS los periodistas de Efe, Servimedia, Europa Press, Onda Madrid, Onda Cero, RNE, SER y Público.

La iniciativa partió del gabinete de prensa de la Comunidad. La reportera de Telemadrid, que siguiendo indicaciones de este servicio del Gobierno regional entregó el regalo, tampoco participó. Un portavoz aseguró que habían recibido la idea de “varios periodistas” y que sólo intentaron facilitar esa iniciativa. La presidenta, dijo, no sabía nada.

Qué vergüenza que los periodistas se hayan convertido en títeres del departamento de propaganda de la presidenta.