Los píxeles deben ser carísimos: cuando el digital es más caro que el soporte físico

La industria de la música no supo reaccionar a tiempo. Cuando surgió el MP3, un nuevo formato que hacía que las canciones ocupasen 10 veces menos y por lo tanto fuesen fáciles de transmitir por internet, lo ignoraron hasta que no se les ocurrió otra cosa que perseguir a los usuarios que intercambiaban música mientras mantenían sus abusivos precios, en vez de aprovecharse de una innovación tecnológica que les permitía bajar el coste de distribución.

A los editores les va a suceder lo mismo. Ha llegado un momento en el que la gente está harta de pagar más de 20 euros por un libro, pero tienen la excusa de los costes. Y llegó el libro electrónico. Y pretenden que compre un archivo electrónico por prácticamente el mismo precio. ¿Dónde está ahí el coste del papel, del transporte, de la materia prima? ¿no será que ha sido sustituido por unos márgenes escandalosos?

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Los canales temáticos que TVE no llegó a lanzar en los años 70

A principios de la década de los 70, la Compañía Telefónica y TVE comenzaron a desarrollar un sistema para transmitir TV por cable a determinados abonados de Madrid y Barcelona en una primera etapa. Este servicio, para el que se barajaban nombres como Cable-visión, Tele Cable o Cable TVE, permitiría a sus abonados recibir cuatro canales de televisión en casa: los dos existentes de TVE y dos nuevos que ya se estaban diseñando, en un principio en blanco y negro y más adelante en color.

Los que estaban destinados a ser el tercer y cuarto canal de TVE recibirían los nombres de Cadena Documento y Cadena Espectáculo, y estarían tematizados como puede verse por sus nombres. El primero sería un canal cultural, con cursos de idiomas, documentales, noticias y una franja matinal de dos horas con retransmisión de la Bolsa. Cadena Espectáculo por su parte ofrecería espectáculos musicales, cine y deportes. Los esquemas provisionales de programación en los que se trabajaba son los siguientes: Continue reading Los canales temáticos que TVE no llegó a lanzar en los años 70

Conductores diplomáticos

A lo largo de mi infancia estuve a punto de morir muchas veces: la vez que me atacó un perro, la vez que me quedé dormido en la bañera porque el agua estaba hirviendo e incluso la vez que me vi siete veces seguidas el mismo episodio de Los Simpson.

Pero según me hice mayor fui perdiendo esta tendencia a morir, cosa que se agradece porque con los años uno le va cogiendo apego a la vida. Sin embargo desde que trabajo en mi puesto actual la posibilidad de morir ha vuelto a aumentar exponencialmente, y no debido a enemigos como un perro, un golpe de calor o los dibujos animados, sino al cuerpo diplomático.

Cerca de nuestra oficina (plaza de Cuzco) hay varias embajadas y consulados, y con la experiencia de dos años y medio cruzando calles por las que circulan los coches del cuerpo diplomático tengo que decir que son la gente que peor conduce del mundo, y así lo he comprobado con sus repetidos intentos de practicar la disciplina del atropellamiento en paso de cebra.

Me cuestiono si con la carrera de diplomático te dan automáticamente el carnet de conducir aunque jamás hayas visto un coche de cerca, aunque creo que es algo que tiene más que ver con la inmunidad diplomática que les da su puesto. Yo mismo he de confesar que cuando jugaba al Super Mario aprovechaba esos momentos en que te comías una flor estrella y el muñequito se ponía de color blanco brillante y por unos momentos podías arrasar con todo sabiendo que no te pasaría nada. Pero creo que llevar eso a la vida real, estimados cónsules y embajadores, es demasiado.

Yo, por si acaso, cuando veo una matrícula del cuerpo diplomático, me pongo a salvo.

Perfiles falsos de Twitter para colar publicidad

En el libro “Así se manipula al consumidor”, Martin Lindstrom cuenta un experimento que él mismo hizo: pagar a una familia para que en sus conversaciones con los vecinos y amigos, empezasen a promocionar descaradamente determinadas marcas y productos. El resultado es que en el barrio en el que vivía esta familia las ventas de estos productos crecieron inmediatamente.

Hay quien parece haber tratado de imitar esta técnica, pero de un modo bastante más cutre. Han creado una serie de perfiles de Twitter que imitan al de una persona normal, pero que de cuando en cuando, incluyen publicidad de determinadas empresas (todos de la misma empresa de piscinas hechas de arena), como si fuese una recomendación personal.

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El pequeño comercio y la libertad de horarios

Estos días mis padres andan algo más deprimidos de lo normal. La temporada navideña no ha sido especialmente buena para la tienda de electrodomésticos de la que son propietarios, y a eso se suma la polémica ley de liberalización de horarios comerciales que va a entrar en vigor en Madrid.

Esta nueva ley permitirá a cualquier comercio, sea cual sea su tamaño, abrir cuando lo desee, las 24 horas del día, cualquier día de la semana. Hasta ahora, si no tengo mal entendido, ya existía esta libertad para los comercios pequeños, mientras que los grandes podían abrir hasta cualquier hora pero no los domingos (salvo los autorizados). Por eso Carrefour e Ikea ampliaron en verano su horario hasta las 11 de la noche.

La verdad es que no tengo una opinión muy firme sobre esta ley. Veo cosas positivas y cosas negativas. A ver si escribiendo esto me aclaro un poco. Continue reading El pequeño comercio y la libertad de horarios

Cariño, he agrandado a Los Serrano

Entre el primer y el último capítulo de Los Serrano (Telecinco) pasaron cinco años. Sin embargo, a los guionistas les apeteció acabar la serie con un Deus ex machina por el que a mí en la carrera me hubieran suspendido un trabajo de guión haciendo que el protagonista se suicide en el último episodio y despierte en el primero: ¡todo había sido un sueño!.

Claro, que para ello, había que volver a grabar cinco años después una de las primeras secuencias del primer episodio. Y si bien técnicamente no es muy complicado porque transcurría en un decorado muy recurrente (la cocina de la casa), sí plantea algunas complicaciones con los actores. Empezando porque tres de ellos habían dejado la serie y Verónica Sánchez no quiso volver (su personaje se pasa toda la secuencia en el baño) y el pequeño detalle de que en un lustro los tres niños se habían convertido en tres adolescentes.

Y aunque la labor de peluquería hizo lo que pudo y en vestuario fueron capaces de encontrar la misma ropa (en varios casos) que llevaban en aquel primer episodio, el tiempo no perdona. Veamos una comparativa que he hecho aprovechando que en SeriesYonkis está colgado el primer capítulo y que acaban de emitir el último en FDF:

Marcos

Teté

Guille

Curro