Carta a un gamusino LGTB adolescente

Querido gamusino de 2003,

Sé cómo te sientes, así que vamos directos con las buenas noticias. El instituto es una mierda, sí, pero no es la vida real. A la mayoría de gente que hay ahí no les vas a volver a ver.

El instituto no es representativo de nada. En cuanto salgas de ahí vas a empezar a conocer un montón de gente nueva. Te atreverás a decir lo que eres en voz alta y ¿sabes? no pasará nada. Al principio sentirás la necesidad de decírselo a todo el mundo. Después, simplemente será algo natural. Y quizás sea porque tienes suerte, pero nadie se va a tomar mal que seas gay. En serio. Ni en la familia, ni en los amigos nuevos, ni en los amigos anteriores, ni en el trabajo. Hay mucha homofobia por ahí, pero vas a tener suerte y no te va a afectar a ti en primera persona.

El país también va a cambiar. No te lo creerás, pero en muy poco tiempo va a dar un cambio tremendo. Sé que ahora te sonará a ciencia ficción, pero en apenas dos años el matrimonio igualitario va a ser legalizado: todo el mundo podrá casarse con la persona a la que ama. Te vas a sentir orgulloso de ser español. Ah, y el PP va a estar en contra. Pero no te preocupes: en unos años habrán hecho semejante ridículo oponiéndose a ello que tratarán de taparlo como sea. Será divertido de ver, te lo aseguro.

En 2016 no está todo solucionado, por supuesto. Pero la sociedad ha cambiado mucho. Los personajes homosexuales aparecen en la televisión. Apoyar la igualdad de derechos está de moda y muchas empresas lo hacen, no sé si convencidas de verdad, pero al menos dan un mensaje positivo. La alcaldesa de Madrid (te explicaría quién es pero es que ni te va a sonar, aunque luego te enamorarás de ella. Recuerda, te escribo desde 2016, no cuentes la de 2014) participa en el Orgullo. Y hasta los chavales hoy en día se atreven a salir del armario en el instituto. Te va a dar un poco de envidia que ellos no tengan que mentir(se) durante años sobre lo que son.

No te voy a engañar: no todo es positivo. El daño que te están haciendo ahora te va a condicionar en muchos aspectos de tu vida, en cómo te relacionas con los demás, en la facilidad para confiar o para abrirte. Y no vas a olvidar los nombres y apellidos de quienes se ríen de ti y te insultan. Y tendrás ganas de vengarte, de hacerles algo malo. De perseguirles y devolverles todo el daño que te han hecho. Pero te lo pensarás mejor y concluirás que bastante tienen ellos con sentirse avergonzados de haber sido homófobos en una sociedad que empieza a considerarlo algo tan malo como el racismo.

No me entretengo. Te vas a enamorar (no va a servir de nada que te lo diga, pero trata de evitar a los heteros). Te van a romper el corazón. Te lo vas a pegar con superglú y te volverás a enamorar de nuevo. Estarás en pareja a veces, y otras veces estarás soltero y descubrirás que se está estupendamente también. Descubrirás lo interesantes que son los extranjeros, y lo pasarás bien y lo pasarás mal a ratos. Pero todo esto lo vivirás en un país mucho más tolerante que en el que vives ahora. Todo va a ser muy rápido: prepárate y disfruta. Yo estoy en ello.

Un abrazo muy fuerte desde 2016.

Fernando

PD: Aquella chica que te llamó maricón con desprecio saldrá del armario el verano después de segundo de bachillerato.

Post inspirado en este de Buzzfeed