Cobardes y anónimos

En los años que llevo creando contenido y moderando comentarios en blogs, sigue sorprendiéndome lo cobarde que puede llegar a ser una persona. Además, internet se presta a ello: cualquiera es capaz de lanzar críticas sin argumentar, insultos, dejar caer rumores… a no ser que le pidan que diga su nombre. En ese caso nadie está dispuesto a asociar a su verdadera identidad la ristra de gilipolleces que ha emitido.

Como dice un anuncio de quesos, yo creo que cuando alguien defiende algo que no le da vergüenza no debe tener miedo a dar su verdadero nombre, o al menos firmar con un nick permanente.

Quienes se esconden en el anonimato para insultar o criticar lo hacen porque no serían capaces de hacerlo a cara descubierta. La prueba es muy sencilla: prohíbe que se comente en un blog con direcciones de correo electrónico falsas, y el nivel de insultos y “valientes” bajará hasta casi desaparecer. El maravilloso mundo de las IP te descubre situaciones tan patéticas como un mismo comentarista soltando como anónimo una soflama de insultos y falsedades… y una semana después, al ver que tiene que comentar usando su email real, escribe un mensaje mucho más moderado.

3 thoughts on “Cobardes y anónimos”

  1. hay forma de en WordPress impedir que se ponga en el formulario emails falsos o direcciones url inventadas? llevo meses buscando ese plugin…

    Hace dos meses tuve un troll que al final dejó de escribirme por aburrimiento, pero qué pesado se puso…

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