Conductores diplomáticos

A lo largo de mi infancia estuve a punto de morir muchas veces: la vez que me atacó un perro, la vez que me quedé dormido en la bañera porque el agua estaba hirviendo e incluso la vez que me vi siete veces seguidas el mismo episodio de Los Simpson.

Pero según me hice mayor fui perdiendo esta tendencia a morir, cosa que se agradece porque con los años uno le va cogiendo apego a la vida. Sin embargo desde que trabajo en mi puesto actual la posibilidad de morir ha vuelto a aumentar exponencialmente, y no debido a enemigos como un perro, un golpe de calor o los dibujos animados, sino al cuerpo diplomático.

Cerca de nuestra oficina (plaza de Cuzco) hay varias embajadas y consulados, y con la experiencia de dos años y medio cruzando calles por las que circulan los coches del cuerpo diplomático tengo que decir que son la gente que peor conduce del mundo, y así lo he comprobado con sus repetidos intentos de practicar la disciplina del atropellamiento en paso de cebra.

Me cuestiono si con la carrera de diplomático te dan automáticamente el carnet de conducir aunque jamás hayas visto un coche de cerca, aunque creo que es algo que tiene más que ver con la inmunidad diplomática que les da su puesto. Yo mismo he de confesar que cuando jugaba al Super Mario aprovechaba esos momentos en que te comías una flor estrella y el muñequito se ponía de color blanco brillante y por unos momentos podías arrasar con todo sabiendo que no te pasaría nada. Pero creo que llevar eso a la vida real, estimados cónsules y embajadores, es demasiado.

Yo, por si acaso, cuando veo una matrícula del cuerpo diplomático, me pongo a salvo.

3 thoughts on “Conductores diplomáticos”

  1. Ummm la inmunidad te la daba la estrella, no la flor. La flor te daba la habilidad de disparar bolas de fuego 😉

  2. Jajaja, bueno, no cualquier personal de la embajada está cubierto por la inmunidad, ni cualquier acto de un cónsul o embajador tampoco, y un atropello me parece que no lo estaría. Una de las embajadas que está por allí es la de Costa Rica, y, visto cómo conducen allá, yo diría que no es más que la aplicación de sus usos y costumbres viales a nuestro entorno. Te aseguro que un paso de peatones es algo muy infrecuente por allá.

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