Kit de cabinas

Los que me conocéis sabéis que soy bastante desastre y tiendo a perder las cosas con una facilidad asombrosa. Así que no es de extrañar que ayer, tras haber quedado con un amigo de una ciudad cercana a Madrid, me olvidase el móvil.

Me dí cuenta cuando ya nos habíamos separado, así que se me planteaban dos opciones: esperar a llegar a mi casa y llamarle para quedar otro día, o buscar una cabina y llamarle para que me lo trajese. Elegí la segunda opción.

Aquí comenzaron los problemas: ¿dónde hay, hoy en día, una cabina? Oteé el horizonte y no se veía una en los alrededores. Entré en un bar y me dijeron que no tenían. En un Opencor y tampoco. Finalmente ví una, y traté de llamar. Aquí aparecieron dos problemas más: el primero es que no me sabía de memoria el móvil de mi amigo, y el segundo es que apenas llevaba dos monedas de dos euros (y ya se sabe que las cabinas no devuelven cambio).

El primero de los problemas lo resolví al decidir que llamaría a un amigo común (del cual sí me sé el móvil), y el segundo creí haberlo superado cuando ví que la cabina aceptaba Visa. Metí mi tarjeta y aquel trasto no reaccionaba. Ni caso. Así que con todo el dolor de mi alma sacrifiqué una moneda de dos euros… que tampoco hizo efecto. Se la tragó sin dar las gracias (ni dar crédito en llamadas).

Una niña de cinco años me guió hacia otra cabina, donde tampoco me funcionó la tarjeta, así que sacrifiqué la moneda que me quedaba y por fortuna funcionó. Llamé a mi amigo, le pedí el número del otro y llamé al segundo. Aquí va un truco útil: si vas a hacer dos llamadas, jamás cuelgues después de la primera, porque el teléfono se reiniciará y tendrás que volver a echar dinero sin que te devuelva el cambio. Espera a que la línea se quede libre y pulsa un botón con la letra R que hay en el lugar de cuelgue, y podrás hacer otra llamada con el crédito que te quede.

El final de la historia es feliz: quedamos de nuevo, me dió el móvil y me ahorré volver al día siguiente a por él. Pero el tener que recurrir a las cabinas me hizo darme cuenta de lo deterioradas que están, de las pocas que quedan y de la suerte que tuve de llevar monedas en el bolsillo y al menos acordarme de un número de teléfono. Así que esta mañana he decidido hacerme un kit de emergencia por si me vuelve a pasar algo así, aprovechando un tarjetero que tenía por casa. Contiene monedas sueltas y una lista de algunos teléfonos que puedo necesitar:

kit1

kit2

kit3

Y ya está, lo llevaré en la mochila que apenas ocupa espacio. Y si alguna vez me sirve para salir de un apuro, bienvenido sea.

8 thoughts on “Kit de cabinas”

  1. ¡Qué apañado! 😀

    Debería hacerme un listado de esos. Además tengo un Excel en el que he guardado todos los contactos de la SIM, así que sólo sería cuestión de filtrar los necesarios. Me encanta la cajita, por cierto

    [a]

  2. Hay otra opcion más pesetera:

    Llamar a cobro revertido. mArcas el 1009, te preguntará si el telefono tiene la tecla asterisco, la pulsas
    y lugo ya te ppide que marques el numero y que digas tu nombre.

    no se si habia algun paso más

  3. Yo tengo la “Tarjeta personal” de Telefónica (mientras mi padre no la dé de baja, que me dice que lo va a hacer). Por un euro al mes (creo) tienes una clave para usar cualquier teléfono público o provado sin niguna limitación. El coste de esa llamada te lo cargan en la factura del fijo de casa. En la era de los móviles no se usa mucho, pero para una emergencia como esa viene muy bien, a mí me pasó lo mismo hace no mucho y esa tarjeta me salvó.

  4. Me encanta mil tu kit, yo tengo en la agenda la mayoría de los teléfonos que necesito, y en la cartera siempre llevo alguna moneda suelta, pero el formato kit es muy total.

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