La revista Zero echa el cierre

Nunca fuí un gran lector de la revista Zero. Me hubiera gustado serlo, pero no me convencía. La compré algunas veces tratando de buscarle algo, pero no me sentía representado. Agradezco la labor de normalización que han realizado estos años: supongo que el hecho de que grandes personajes conocidos (actores, presentadores, políticos) lanzasen mensajes de apoyo desde su portada sirvió para que la homosexualidad sea vista hoy como algo absolutamente normal.

También soy de los que creen que hacen falta medios de comunicación para gays y lesbianas. Sí, es cierto que somos iguales al resto de la población, pero es obvio que tenemos intereses y vivencias diferentes. Hay revistas para adolescentes, automovilistas, cocineros, gente interesada en el mundo de los ascensores -verídico-, ¿por qué no va a haberlas para un público como el gay? Claro que, aparte de algunos temas concretos, tampoco tengo muy claro de qué deberían hablar que interese a los gays en general. Quizás ahí estaba el problema.

Mucho se está hablando estos días de la gran labor social de Zero, pero en mi opinión, esta revista se parecía más a Vogue que a la de Amnistía Internacional (y ojo, eso no tiene por qué ser malo). En mi opinión, se dejaba llevar mucho por el tópico del gay modernísimo, cultísimo, metrosexual, con mucho dinero y bastante salido: páginas de moda, de arte, de cremas para la cara, de tratamientos de belleza, un bazar con cosas caras -carísimas-, viajes de lujo, concursos de belleza, páginas con chulazos desnudos-… Claro, luego esto lo juntas a reportajes sobre la situación de la homosexualidad en el mundo, con pena de muerte o discriminación, y se te queda un cuerpo raro.

La publicidad tampoco ayudaba. Entiendo que si te anuncias en una revista gay pongas una versión de tu anuncio con chicos guapos o parejas de chicos mientras en otros medios pones mujeres o parejas heteros. Pero lo que me mató fueron anuncios que nada tenían que ver con ello, como uno de turismo de Canarias, creo. En el resto de soportes aparecían las playas, los hoteles… en la revista Zero, un chulazo tomando el sol. Me pareció un poco insultante. Pero a lo mejor somos así, y es difícil hacer un medio que atraiga la atención del público homosexual sin enseñar abdominales. Prueba de ello son todas las webs gays, en las que no falta su foto del musculitos de turno. ¿De verdad somos así? Soy el primero que disfruta viendo un cuerpo bonito, pero no quiero que se me relacione sólo con esa afición.

La última vez que compré la Zero, que yo recuerde, fue por una entrevista a Gallardón. Es un político que me cae relativamente bien, y tenía curiosidad por ver qué decia alguien del PP ante preguntas comprometidas. Aún tengo curiosidad por saberlo, porque la entrevista parecía redactada por su gabinete de prensa. Leo hoy que el director de la revista admite ahora que fueron muy blandos con él.

En fin. Lamento mucho el cierre de Zero, como el cierre de Soitu. Pero no me gusta esa manía que tenemos a veces de idolatrar a los muertos. Sé que no lo tuvieron fácil y que seguramente han hecho una gran labor social, pero a mí nunca me terminó de gustar. Seguramente, si yo dirigiese una revista para gays, se habría ido a pique mucho antes.

6 thoughts on “La revista Zero echa el cierre”

  1. se dejaba llevar mucho por el tópico del gay modernísimo, cultísimo, metrosexual, con mucho dinero y bastante salido
    O tal como dijo el martes mi profesor de radio: “La publicidad determina la información”.

    Cierto es que es una pena tanto el cierre de Soitu como el de Zero. Opino que a Zero se le quedó antiguo el tener que ir al kiosko a comprarla y Soitu era demasiado moderno al estar sólo en internet. Son tiempos de cambios.

  2. Lo siento pero no puedo reprimir la pregunta, ¿como se llama la revista de los ascensores? Es que me ha dejado flipao…

      1. Gracias. Que flipe, de excavadoras tambien hay…

        A mi la verdad es que las revistas me encantan pero hay unas cuantas que no se por que existen, lease Loka Magazine, SuperPop, y algunas otras mas de “adultos” (Que me dices y similares)

  3. Lo de la revista esa de ascensores, la tengo yo en mi casa! Mi padre es ingeniero, y trabaja en una empresa de ascensores y tal, así que esa revista cada mes o mes y algo está por casa (os aseguro que es un torro… -_-‘)

  4. Del mismo modo que hay diferentes tipos de revistas para diferentes tipos de jóvenes, también habrá (digo yo, no estoy muy metido en el tema) diferentes tipos de revistas para gays. Y la Zero era para los que les gustan los abdominales marcados.

    ¿o es que los músculos son algo habitual en las revistas/webs gay?

    (esto último es una pregunta con curiosidad, no una pregunta retórica. Y el primer párrafo está escrito desde la ignorancia…)

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