Los que no quieren aprender

“Me voy ya, que el metro tarda un montón y me tengo que cruzar Madrid” “¡Pero si tardas la mitad yendo en cercanías!” “Uy, quita, que eso es muy complicado” “Sólo tienes que mirar el mapa…” “No, no, deja, ya me las apaño yo”.

Una de las cosas que más me fastidian de la gente es cuando no quieren aprender. No buscan las cosas en internet porque no saben, no utilizan un determinado servicio porque no saben, no hacen cosas con su ordenador porque no saben… y no quieren aprender. Sí, es más fácil que te lo haga otro. ¿Pero no es muchísimo más incómodo tener que depender siempre de los demás para que te ayuden a hacer cosas cotidianas? ¿o tener que recurrir a alternativas complicadas sólo por no leer?

Nadie nace sabiendo configurar las cookies del navegador, ni conociendo los transbordos del metro, ni cambiar el tono de llamada del móvil o muchas otras cosas. Y todos en una u otra ocasión necesitamos pedir ayuda a alguien que sepa más que nosotros del tema. La diferencia es si esto se convierte en una constante o no, si antes de pedir ayuda hemos tratado de hacerlo nosotros mismos o directamente hemos recurrido a que se compliquen la vida los demás.

Y es que hoy en día la mayoría de las cosas son asequibles para todos. Pero sí, es más fácil ir a la tienda a que nos expliquen cómo usar nuestro flamante MP3 que dedicarle veinte minutos a explorar los menús o leer el manual. Es más fácil pedirle a alguien que nos saque los billetes de autobús por internet que entrar en la web y seguir los pasos que nos indican. Queremos hacer algo y lo queremos ya.

En la mayoría de los casos se trata de eso que en el colegio llamaban comprensión lectora: leer y enterarte de lo que pone. Vale que el cercanías es difícil de utilizar, vale que los mensajes del ordenador no siempre son comprensibles y que el usuario medio siente pereza ante un párrafo de texto y lo pasa sin mirarlo… pero a veces, perder unos segundos puede ahorrarte tiempo y molestias. A lo mejor la primera vez tardas el triple, pero las siguientes veces ya sabrás hacerlo.

Y además, averiguar por ti mismo la solución a algo sube la moral, ¿no?

7 thoughts on “Los que no quieren aprender”

  1. Ay, si yo te contara. La de veces que he tenido que explicar o directamente hacer las cosas a compañeros de trabajo que se hacen los inútiles y que no quieren aprender o apuntarse los pasos para aprender… Al final, el tonto, soy yo.

  2. Buff, pues yo soy un poco de todos los sitios, reconozco que si tengo a alguien a quien puedo preguntar como funciona un determinado medio de transporte, lo hago, sobretodo cuando voy a una ciudad diferente a la mía y no se como funcionan las cosas, pero tampoco me importa ir a la aventura, a veces es bueno equivocarse. Lo que si me fastidia es la gente que no se lee el manual o sistematicamente te dicen “Fran ¿como se hace esto?” sin ni siquiera meterse en google y leer un poco y evitar molestar, y aquí puedo incluir a mis dos jefes que son unos inutiles (los dos, y espero que no lean esto xD ).

  3. Totalmente de acuerdo.

    Desde hace más de medio año, mi abuela vive en casa con nosotros, y he perdido la cuenta de las veces que nos ha dicho “yo no puedo aprender eso con esta edad”. Y no es que queramos enseñarle cómo construir un portaviones, solo queremos explicarle que la cafetera son solo dos botones, y que el horno es igual que el suyo pero en lugar de moviendo una palanquita se hace girando una ruedita.

    O los compañeros de clase que dicen “yo no uso Facebook porque tiene muchos botones y no sé para qué son, me quedo con el tuenti”, por decir algo.

    Aunque, ejem… que yo tampoco me salvo. Aún no sé cómo va lo del RSS con lo útil que es, y todo porque no lo he intentado. Ya va siendo hora, en cuanto llegue a casa me pongo con ello =)

  4. Me ha encantado esta entrada, no puedo añadir nada más.
    Se la mandaría a gente que es así si no fuera porque tampoco dedicarían 3 minutos a leer esta entrada 😛

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