Monologueando

Hoy he improvisado mi primer monólogo. Ha sido genial: he salido sin saber más que dos chistes me he lanzado a contar una historia sobre teléfonos sin saber ni cómo iba a acabar. Y ha estado genial, los nervios me iban haciendo que se me ocurriesen cosas. Sin embargo, lo que más tengo que manejar es la forma de contarlo: Javier me ha puesto una silla, porque sentado me movía menos y la cosa interesaba más.

¡Mi profesor! Es increíble la imaginación y
la comicidad que tiene. Y es muy sencillo.

Sobre el texto, yo estoy muy satisfecho. Se me han ido ocurriendo cosas (ya os escribiré el monólogo por aquí) de repente, pero resultonas. Tanto, que Javier me ha preguntado si ya lo traía escrito, y no se ha creído que lo fuese improvisando.

El curso ha estado genial, tras el mal trago de ayer, hoy por fin me he liberado y he descubierto que me gusta improvisar, ponerme en situaciones límite y sobre todo, la comedia. Y escribir, aunque sea para los demás. Quiero aprender más, saber transmitir todo lo que escribo a los demás. Interesarles y divertirles. Y dejar de pensar en cómo me ven los demás, para salir al escenario y decir:

Me llamo Fernando y soy el mejor. Valga la redundancia.

(Lo de salir y decir que éramos los mejores ha sido un ejercicio… yo lo he hecho dos veces con dos personajes: una con el tímido y otra con el seguro, que es el que ha añadido esa coletilla a la frase).