Qué disparate de partida de ajedrez con una partenaire adicta al Jaque Mate…

A veces leo en las revistas que la memoria es mucho mayor de lo que nos podemos imaginar, y que todo lo que nos marca queda almacenado. La diferencia es si tenemos acceso a ello o no. Y me lo creo, sobre todo cuando me pongo a escuchar canciones que llevaba sin repasar desde hace años. Esas que escuchaba en el autobús camino de la universidad, en primero, cuando todo era nuevo.

Y ahora que me quedan tres semanas para -con suerte- licenciarme y todo ha cambiado tanto, al escuchar a Sabina cantar El rocanrol de los idiotas o Quién me ha robado el mes de abril me acuerdo perfectamente de muchísimos detalles de aquella época, que estaban almacenados en mi cabeza sin que yo fuese consciente: un gesto, una conversación, un juego, una carta. A veces, la música es una llave.

“Y sin equívocos de vodevil, ni alertas rojas en el corazón, el dios de la tormenta quiso abrir la caja de los truenos y tronó. Porque quiso el cielo acariciar el suelo con su gota a gota, y con champú de arena para tu melena de muñeca rota…”

Para quienes prefieran escucharla en Spotify.

2 thoughts on “Qué disparate de partida de ajedrez con una partenaire adicta al Jaque Mate…”

  1. Mira, si Sabina tenia voz. La verdad es que es como los Simpsons, desde que le cambiaron la voz al prota ya no mola tanto…

  2. La música nos marca mucho más de lo que creemos. Pasa el tiempo y canciones que pensábamos que las conocíamos nos sorprenden con nuevos significados, cambiando incluso nuestra forma de pensar.

    Que nunca termines de sorprenderte escuchando canciones 🙂

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