{"id":2571,"date":"2017-06-23T07:30:44","date_gmt":"2017-06-23T05:30:44","guid":{"rendered":"http:\/\/lacabezallena.com\/?p=2571"},"modified":"2026-10-22T16:57:52","modified_gmt":"2026-10-22T14:57:52","slug":"primera-salida-del-armario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fernandodecordoba.es\/blog\/primera-salida-del-armario\/","title":{"rendered":"As\u00ed fue la primera salida del armario de la historia"},"content":{"rendered":"<p>La de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Karl_Heinrich_Ulrichs\">Karl Heinrich Ulrichs<\/a> fue, probablemente, <strong>la primera <em>salida del armario<\/em> de la historia moderna.<\/strong><\/p>\n<p>Desde muy peque\u00f1o, este alem\u00e1n nacido en 1825 se dio cuenta de que le gustaban los chicos en vez de las chicas, como la sociedad le ense\u00f1aba. Se gradu\u00f3 en la universidad en historia y teolog\u00eda, y tambi\u00e9n realiz\u00f3 estudios de derecho.<\/p>\n<p>En <strong>1862<\/strong>, a la edad de 37 a\u00f1os, decidi\u00f3 <strong>contarle a su familia y amigos que era homosexual<\/strong>. En aquella \u00e9poca la palabra ni siquiera exist\u00eda, as\u00ed que invent\u00f3 una propia: <strong><em>urning<\/em><\/strong>, palabra basada en la mitolog\u00eda griega que cre\u00f3 para designar a lo que \u00e9l llamaba el <strong>tercer sexo<\/strong>, es decir, los hombres que se sienten atra\u00eddos por otros hombres, y que en un inicio \u00e9l identificaba con tener <strong>psique femenina en un cuerpo de hombre<\/strong>. Para las mujeres atra\u00eddas por otras mujeres cre\u00f3 la palabra <em>urninde<\/em>, mientras que las personas heterosexuales eran dioning (hombres) y dioningin (mujeres). Todo esto lo recogi\u00f3 en su obra <em>Estudios sobre el misterio del amor masculino<\/em>.<\/p>\n<p>En 1867 Ulrichs fue el <strong>primer homosexual en hablar p\u00fablicamente de su orientaci\u00f3n<\/strong>. Lo hizo en el Congreso de Juristas Alemanes de M\u00fanich, el 29 de agosto de 1867. Ulrichs tom\u00f3 la palabra y pidi\u00f3 a sus colegas que apoyasen una moci\u00f3n que exigiese la derogaci\u00f3n del art\u00edculo del c\u00f3digo penal prusiano que castigaba a los homosexuales. <strong>Fue abucheado<\/strong> hasta que tuvo que callar.<\/p>\n<p>Pero esto no le detuvo. En\u00a01870 public\u00f3\u00a0<i>Araxes. Llamada a la liberaci\u00f3n de la naturaleza del<\/i> <em>urning<\/em> <i>de la ley penal. <\/i>En una \u00e9poca en la que <a href=\"https:\/\/fernandodecordoba.es\/blog\/homosexualidad-anos-20\/\">la tendencia general era a pensar que la homosexualidad era un vicio y un pecado<\/a>, afirmar que era algo natural que no deb\u00eda ser perseguido era poco menos que revolucionario. Y lo cierto es que, aun hoy, <strong>el texto sigue plenamente vigente<\/strong> y podr\u00eda ser firmado por cualquier asociaci\u00f3n LGTB+.<\/p>\n<blockquote>\n<dl>\n<dd>El <i>urning<\/i>, tambi\u00e9n, es una persona. El, tambi\u00e9n, por lo tanto, tiene derechos inalienables. Su orientaci\u00f3n sexual es un derecho establecido por la naturaleza. <strong>Los legisladores no tienen ning\u00fan derecho a vetar la naturaleza<\/strong>; ning\u00fan derecho a perseguir la naturaleza en el curso de su trabajo; <strong>ning\u00fan derecho a torturar a criaturas vivas que est\u00e1n sujetas a esos impulsos que la naturaleza les dio<\/strong>.<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dd>El <i>urning<\/i> tambi\u00e9n es un ciudadano. El, tambi\u00e9n, tiene derechos civiles; y de acuerdo a esos derechos, el estado tiene ciertos deberes que cumplir tambi\u00e9n. El estado no tiene el derecho de actuar por capricho o por el placer de la persecuci\u00f3n. El estado no est\u00e1 autorizado, como en el pasado, a tratar a los urnings como si estuvieran fuera de la ley.<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dd>Esta claro que los legisladores tienen el derecho a hacer leyes que contengan expresiones del deseo <i>urning<\/i>, al igual que los legisladores tienen el poder de legislar sobre el comportamiento de todos los ciudadanos. As\u00ed, pueden prohibir a los <i>urnings<\/i>:<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dd>(a) la seducci\u00f3n de menores masculinos;<\/dd>\n<dd>(b) la violaci\u00f3n de los derechos civiles (por la fuerza, amenaza, abuso de personas inconscientes, etc.);<\/dd>\n<dd>(c) la indecencia p\u00fablica.<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dd><strong>La prohibici\u00f3n de la expresi\u00f3n del deseo sexual, es decir, entre adultos que consienten y en privado, queda fuera de la esfera legal.<\/strong> Cualquier base para la persecuci\u00f3n legal es insuficiente en este caso. Los legisladores no pueden hacerlo debido a los derechos humanos y el principio de estado constitucional. El legislador no puede hacerlo por las leyes de la justicia, que impiden aplicar un doble est\u00e1ndar. Mientras que el <i>urning<\/i> respete los puntos (a), (b), y (c) m\u00e1s arriba, el legislador no podr\u00e1 prohibir que siga los designios de la ley natural a la que est\u00e1 sujeto.<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dd>Dentro de estos par\u00e1metros, el amor urning no es en ning\u00fan caso un crimen real. Todos los indicadores faltan. Incluso <strong>no es vergonzoso, decadente o malvado, simplemente porque es el cumplimiento de una ley natural<\/strong>. Est\u00e1 reconocido como uno de los m\u00faltiples cr\u00edmenes imaginarios que han plagado los libros de leyes de Europa, para verg\u00fcenza de las personas civilizadas. Criminalizarlo parece, por lo tanto, una injusticia perpetrada oficialmente.<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dd>Simplemente porque el <i>urning<\/i> es desgraciadamente una minor\u00eda peque\u00f1a, no se puede da\u00f1ar sus derechos inalienables y sus derechos civiles. <strong>La ley de la libertad en el estado constitucional tambi\u00e9n debe considerar sus minor\u00edas<\/strong>.<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dd>Y no importa lo que hayan hecho los legisladores en el pasado, la ley de la libertad no conoce l\u00edmites.<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dd><strong>Los legisladores deber\u00edan abandonar la esperanza de desarraigar el impulso sexual <i>urning<\/i> en cualquier momento<\/strong>. Incluso las ardientes hogueras en las que quemaron a los <i>urnings<\/i> en siglos anteriores no pudieron conseguirlo. Incluso amordazarlos y atarlos fue in\u00fatil. La batalla contra la naturaleza es una sin visos de victoria. Incluso el gobierno m\u00e1s poderoso, con todos sus medios de coerci\u00f3n que pueda emplear, es demasiado d\u00e9bil contra la naturaleza. Por otra parte, el gobierno puede controlar la batalla. El razonamiento y la consciencia del sentido moral de los mismos <i>urning<\/i> ofrece al gobierno una cooperaci\u00f3n completa hacia ese objetivo.<\/dd>\n<\/dl>\n<p>A\u00fan tendr\u00edan que pasar muchas d\u00e9cadas para que los gobiernos <strong>se decidiesen a legalizar las pr\u00e1cticas homosexuales<\/strong>, castigadas en gran parte de Europa hasta pasada la mitad del siglo XX, y no ser\u00eda hasta principios del siglo XXI cuando se aprobar\u00edan leyes como las de matrimonio igualitario que acabasen con la discriminaci\u00f3n legislativa (y aun as\u00ed, contasen con oposici\u00f3n de conservadores con <a href=\"https:\/\/fernandodecordoba.es\/blog\/yo-tengo-muchos-amigos-gays\/\">argumentos bastante surrealistas<\/a>).<\/p>\n<p>Por ello sorprende pensar que hace 150 a\u00f1os alguien <strong>fue tan valiente como para salir a la luz p\u00fablica a admitir lo que era<\/strong> y exigir su derecho a ser tratado como los dem\u00e1s.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La de Karl Heinrich Ulrichs fue, probablemente, la primera salida del armario de la historia moderna. 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