Este #GamuhiloRenombrado es una colaboración realizada con el Foro de Marcas Renombradas Españolas, una asociación que agrupa a las principales y más relevantes marcas de nuestro país.
Con esta edición especial de los #Gamuhilos queremos contar historias y detalles poco conocidos de algunas de las marcas más famosas y cotidianas.
También puedes consultar todos los #GamuhilosRenombrados publicados hasta la fecha.
Puedes leer este hilo en la red social donde se publicó originalmente o aquí mismo:
¿Recuerdas aquellas zapatillas que calzó un jugador y que fueron más noticia que el partido?
En el #gamuhiloRenombrado con @BrandsofSpain de hoy hablamos de las Air J… NO, ESPERA.
Hablamos de @JomaSport y cómo una apuesta y una abuela trajeron el color al fútbol.

Estamos en 1996. En la NBA ya han asumido que los jugadores pueden utilizar zapatillas del color que quieran.
Pero en España… ay, en el fútbol la cosa no es tan fácil.
Como diría Ford, puedes llevar las zapatillas del color que quieras siempre que sean negras.
En las botas de fútbol había cero opciones. Podían ser de cualquier marca, pero tenían que ser negras. Y cada domingo, en cada partido, 44 pies vestidos de negro corrían sobre el verde del césped.


Joma era por aquel entonces aún una mediana empresa familiar (de hecho se llama como el hijo del fundador: Jose Manuel), pero ya bastante conocida por sus zapatillas, especialmente de running.
Pero necesitaban destacar.



¿Por qué en un país tan alegre y colorido nuestro deporte rey es tan de luto? se preguntaba su equipo de diseño. ¿Por qué solo botas negras? Y decidieron apostar por el color.
Al principio tampoco te creas que se volvieron locos. Lanzaron algunas botas de fútbol en marrón o en azul marino. Colores que no destacaran mucho.
Pero ese era el problema: que no destacaban.
Así que decidieron dejarse de sutilezas y dar un golpe en la mesa: si todas las botas de fútbol son negras… las haremos blancas.
(Vale, hoy en día no nos resulta tan llamativo. Pero ya sabéis cómo es España y sus medios, que por cosas así se arma la gozadera)
Ahora llegaba la gran pregunta: ¿cómo convencerían a los jugadores para que llevasen unas botas blancas?
Joma tenía un as en la manga: Alfonso, jugador formado en la cantera del Real Madrid, uno de los mayores goleadores de la liga y que en esa temporada estaba en el Betis.
Joma llevaba patrocinándole desde 1990 y pensaron: «pues a ver si se atreve».

Sabían que en el mundo del fútbol son bastante reacios a los cambios, pero el director de marketing de Joma se apostó una comida a que no se atrevía.
Y Alfonso se atrevió. Y en un derbi Betis-Sevilla estrenó sus botas blancas.

Aquella noche Alfonso metió un gol, pero al día siguiente en los medios se hablaba casi más de su calzado que del resultado.
Antonio Burgos dijo en El Mundo que eran «tan horteras como unos calcetines blancos».
Alfonso Ussía dijo en ABC que no se las pondría ni un niño y que Joma debería despedir al autor.

Lo que quizás no sabían estos furiosos comentaristas era que el autor había sido… el propio fundador y CEO de la compañía, Fructuoso López.
Vamos, que no había ningún jefe enfadado detrás. Había un jefe valiente.
Por eso ni Joma ni Alfonso se echaron atrás. El jugador continuó calzando sus botas blancas en cada partido, ya oficialmente el modelo «Joma Alfonso», y acabó siendo conocido como «El genio de las botas blancas».
Los niños las pedían para Reyes.
El modelo se agotó.

Incluso Alfonso las llevó al marcar el gol de la remontada imposible en la Euro 2000 contra Yugoslavia, a pesar de que el seleccionador le decía que parecía que jugaba en calcetines.
Pero es que además de que le parecía divertido, Alfonso tenía otro motivo para ello…


