Este #GamuhiloRenombrado es una colaboración realizada con el Foro de Marcas Renombradas Españolas, una asociación que agrupa a las principales y más relevantes marcas de nuestro país.

Con esta edición especial de los #Gamuhilos queremos contar historias y detalles poco conocidos de algunas de las marcas más famosas y cotidianas.

También puedes consultar todos los #GamuhilosRenombrados publicados hasta la fecha.

¿En qué marca piensas si grito MATILDEEE? ¿y si te digo que «alrededor del teléfono algo maravilloso va a pasar»? ¿o si hablamos de beepers?

Hoy, el #GamuhiloRenombrado es para una marca que cumple este mes 100 años: @Telefonica.

Como siempre, con @BrandsofSpain.

Telefónica se funda en 1924. Ya había teléfonos antes, pero eran redes locales que se unificaron bajo una misma marca. Por eso quizás su primer logo era una expresión del carácter nacional de la empresa: un mapa de España (físico, hasta se ven las cordilleras):

¿Os habéis fijado en un detalle? Esta primera versión del logo de la compañía no muestra Canarias. Esto es porque inicialmente la CTNE no tenía servicios allí. A partir de 1927 la red canaria se incorpora a Telefónica y comienzan a aparecer:

En esta época, Telefónica no tenía competencia, era sinónimo de Teléfonos. Por eso en muchos vehículos o edificios lo que se ponía era eso: «Teléfonos». Algo impensable hoy en día.

Los teléfonos eran todavía un lujo, una excentricidad. Así que las primeras campañas de Telefónica estaban dedicadas a mostrar sus ventajas. Y ojo, con argumentos muy actuales: «trabajar a distancia»; «comunicarnos con todo el mundo», «estar en contacto con nuestros amigos»…

A principios del siglo 20, el teléfono en sí era el futuro. Y dentro de este futuro, ya había «alta velocidad»:

Y para quienes no tenían teléfono, hasta 1934 existió un innovador servicio: los telefonemas. Una especie de telegramas que se enviaban a través de la red telefónica, y si el destinatario tenía teléfono, una operadora le llamaba y se lo leía.

Muy pronto llegó la gran innovación tecnológica: el teléfono automático. ¡Poder hablar con quien quisieras simplemente marcando el número, sin pedírselo a una operadora!

Era algo tan novedoso que Telefónica tenía que explicar cómo manejarlo.

(No dejo de pensar que habrá chavales hoy en día a los que también habría que explicárselo porque nunca habrán hecho una llamada desde un fijo, igual que a mí me tuvieron que explicar cómo funcionaba un tocadiscos).

¿Alguna vez has oído que a las acciones de Telefónica se las llama «matildes»? Pues es por esta campaña de publicidad, en la que José Luis López Vázquez le conseguía acciones a su mujer Matilde.

¡Y resulta que «Matilde» existió de verdad! Al parecer, López Vázquez tomó el nombre de una empleada de Telefónica, Matilde Montojo, con quien trabajó durante la preparación de la campaña.

Pero la tecnología seguía avanzando. Llegaron innovaciones como el mensáfono, que es algo así como el padre de los beepers y abuelo de los móviles. Aquí explican cómo funcionaba:

Y ojo, que los más potentados podían tener un móvil. Solo funcionaba en Madrid y Barcelona y en el coche, pero ¡el futuro!

Sin embargo, la imagen de Telefónica seguía estando muy deslabazada. En cada anuncio tenía un estilo y hasta una forma distinta de escribir su nombre… hasta que llega 1984 y estrenan su primer programa de identidad corporativa moderno. La T de Telefónica, de Taula de Disseny.

El nuevo logo dio que hablar:

(Si quieres saber más sobre este logo y cómo se fue creando casi en directo, en este gamuhilo lo puedes encontrar)

Con este nuevo impulso, Telefónica empieza a pensar en el futuro. El anuncio «Faltan 15 años para el año 2000» hablaba de cosas que con el tiempo se han cumplido: internet, televisión digital, satélite, videollamadas…

Ya con la nueva imagen, en 1988 la Compañía Telefónica Nacional de España adopta su nombre actual: Telefónica de España.

También era bastante futurista Ibertex, un precursor de internet en el que podías operar con tu banco, hacer la compra en El Corte Inglés o consultar información allá por los 80. ¡Y hasta patrocinaba conciertos!

En los 90 todo tenía que ser más dinámico y futurista, así que la T de Telefónica también se rediseña de mano del estudio CIAC de Albert Culleré.

Telefónica sigue imaginando el futuro. El teléfono ya no es un mueble con el que hablar y escuchar. Comenzamos a ver nuevas aplicaciones: internet, compra de entradas desde cajeros, videollamadas, teletrabajo…

Y también llega InfoVía, una red similar a internet con la que te podías conectar a contenidos en español.

Los móviles aún eran cosa de ejecutivos, pero los nuevos digitales (que se llamaban MoviStar para diferenciarlos de los analógicos MoviLine) traían la revolución: ¡podías llevar tu móvil fuera de España! ¡enviar SMS! ¡incluso podían transmitir datos!

Como los empresarios se pasaban al móvil, sus «buscas» se pusieron de moda entre los jóvenes, ahora llamados Beeper: era una manera relativamente barata de mandar mensajes a tus amigos y tener más privacidad que con el fijo de casa.

En 1998 Telefónica inicia una nueva etapa con un logo manuscrito que quería representar la comunicación personal. Y también cambia la arquitectura de marca: los móviles pasan a ser submarcas de Telefónica en vez de marcas endosadas.

La gran tecnología de esta época es el RDSI, una línea de alta velocidad para conectarse a internet sin ocupar la línea de teléfono. Eso era revolucionario. (¿Reconoces al chavalín del anuncio?)

Y después llegó el ADSL, que además de no cortar el teléfono (ya veis que ese era un tema fundamental) permitía navegar a toda velocidad: ¡hasta 2 megas!

Y con el ADSL incluso llegaría algo que parecía magia: ¡televisión a través del teléfono! Lo que hoy es Movistar+ al principio se llamó Imagenio (me encantaba ese nombre).

¿Habéis visto? Televisión, videollamadas, datos, móviles… ¡Las profecías de los anuncios futuristas de los 80 y 90 ya son cotidianas!

En 2004 Movistar se independiza. Deja de ser Telefónica Movistar y adopta por primera vez un isotipo propio: una M redondeada. Al gusto de la época, su primera versión era un 3D con brillos y relieves.

En 2010 llega un cambio aún mayor: Movistar se queda como marca comercial en España y Telefónica pasa a ser la marca institucional. En su nuevo papel adopta unos colores más reposados y elabora campañas más de marca que de producto:

Pero Telefónica es más que una marca corporativa. Para que no perdiese sus atributos de tecnología y futuro pero no se solapase con Movistar, se han ido creando nuevas marcas para B2B (Telefónica Empresas) o tecnología (Telefónica Tech).

Por fin, en 2021, Telefónica homenajea al mejor logo de su historia y recupera, estilizada, la mítica T de 1984.

Y llegamos a 2024, año del centenario. Con un logo propio y un lema que me encanta: #Imaginémonos.

Después de 100 años imaginando el futuro, Telefónica plantea un nuevo punto de vista: un repaso por los besos que nos hemos dado este siglo por teléfono, SMS, internet… e imaginar cómo la tecnología seguirá uniéndonos, que es de lo que se trata.

Y hasta aquí el #GamuhiloRenombrado de este mes que hemos dedicado al centenario de @Telefonica. ¡Espero que os haya gustado este viaje por el tiempo!