Categoría: Cine y televisión

  • ¿Cómo era la primera parrilla semanal de Antena 3 en 1990?

    ¿Cómo era la primera parrilla semanal de Antena 3 en 1990?

    Antena 3 fue una de las primeras empresas en solicitar una licencia de televisión privada. De hecho, llevaba insistiendo casi 10 años. Ante la negativa del gobierno, montaron una emisora de radio en FM (Antena 3 Radio), pero el 3 de su nombre ya dejaba claro que querían ser algún día el tercer canal… de televisión.

    El 25 de enero de 1990 a las 8 de la tarde comenzaban las emisiones regulares de Antena 3 Televisión, tras un mes de emisión en pruebas en los que emitían telepromociones, publicidad, saludos de personalidades públicas y películas.

    Hemos querido bucear en hemerotecas para averiguar cómo era, más allá del primer día de emisión, cómo era la primera parrilla semanal de Antena 3:

    Primera parrilla semanal de Antena 3 (1990)
    Primera parrilla semanal de Antena 3 (1990)

    La verdad es que la cara B radiofónica de Antena 3 se notaba bastante. Para el diseño de su programación aprovecharon marcas y presentadores de sus programas de radio, e incluso los informativos estaban colocados al estilo de los boletines horarios de las radios.

    Rita Irasema y Miliki en "La guardería"
    Rita Irasema y Miliki en «La guardería»

    Las mañanas de Antena 3

    La emisión de Antena 3 comenzaba muy pronto, sobre todo si tenemos en cuenta que hasta apenas unos años antes no existía televisión matinal en nuestro país. A las 7:30 daba inicio la carta de ajuste y a las 8 un pequeño informativo de Antena 3 Noticias de apenas 10 minutos. Después llegaba el programa infantil La Guardería, presentado por Rita Irasema (hija de Miliki y hermana de Emilio Aragón).

    Miguel Ángel Nieto en "Teletienda"
    Miguel Ángel Nieto en «Teletienda»

    A las 9 se entendía que los niños estaban en el colegio y comenzaba la programación para sus padres: la telenovela venezolana La Intrusa, de 1986 y un espacio novedoso en aquel momento: Teletienda, presentado por Miguel Ángel Nieto (el mismo que dio la bienvenida a los espectadores en el inicio de emisiones). Seguía la serie Payton Place, una telenovela estadounidense de los años 60 y el concurso Mayor y menor, presentado por Javier Sánchez. La mañana continuaba con más series: La gata salvaje, una telenovela brasileña de 1988, y la serie estadounidense de 1975 Tres en la carretera.

    Durante toda la mañana (a las 8, las 10 y las 12) había pequeños espacios de Antena 3 Noticias de menos de 10 minutos de duración, muy al estilo de los boletines horarios de la radio. A las 14 horas llegaba la primera edición «en condiciones» de los informativos, presentados por Esmeralda Velasco (que también lo dirigía) y Félix Bayón. Ella estuvo después en la televisión valenciana, y él se dedicó a la escritura y los artículos para periódicos regionales.

    Las tardes de Antena 3

    Tras la información llegaba otra telenovela: Roque Santeiro, brasileña de 1985 y basada en una obra de teatro. Tars ella, otra micro-edición de Antena 3 Noticias y otro programa de Teletienda, seguida de una Tertulia moderada por Miguel Ángel García Juez, un periodista que también estaba en Antena 3 Radio (donde continuaría hasta su cierre). Después, otro concurso: Los segundos cuentan, con Elisenda Roca, periodista de Antena 3 Radio que pronto se iría a TVE a presentar el concurso Cifras y Letras; y la serie británica El Santo, protagonizada por Roger Moore desde 1962.

    La salud es lo que importa
    Bartolomé Beltrán en «La salud es lo que importa»

    Tras otra edición de Antena 3 Noticias de 3 minutos, llegaba Bartolomé Beltrán con La salud es lo que importa, uno de los programas más curiosos de Atresmedia, ya que desde los inicios de la empresa como emisora de radio el doctor Beltrán siempre ha tenido un espacio, ya fuese en Antena 3, en Onda Cero o como en la actualidad, en Nova, a pesar de los cambios de accionariado de la cadena.

    Para seguir con el tema médico, después se emitía la telenovela estadounidense Hospital General, que comenzó en Estados Unidos en 1963 y aún se emite por la cadena ABC, donde lleva más de 14.000 episodios.

    Antena 3 Noticias con José María Carrascal
    José María Carrascal en Antena 3 Noticias

    A las 20:15 llegaba una edición de Antena 3 Noticias en dos tramos, presentada por José María Carrascal, un rostro que se haría muy popular cuando meses después pasase al informativo de las madrugadas.

    Tras la primera parte del informativo, se emitía un programa llamado La Picota, cuya peculiaridad era que cada día de la semana trataba de un tema distinto y tenía un presentador diferente. Los lunes se llamaba La Picota del mundo, y estaba presentado por Pedro J. Ramírez, director del diario El Mundo. Los martes era La Picota del dinero, con Miguel Ángel Jiménez. Los miércoles era un programa local en las dos únicas ciudades donde se recibía la señal de Antena 3: La Picota de Barcelona y La Picota de Madrid, presentados por Santiago Jimeno y Luis Herrero respectivamente. Los jueves era La Picota de la vida, con Federico Jiménez Losantos, y los viernes, La Picota en negro con Manuel Marlasca, padre del Manu Marlasca que hoy también hace crónica negra en La Sexta.

    Después llegaría uno de los grandes éxitos del canal: La ruleta de la fortuna, con la famosísima Mayra Gómez Kemp que había presentado años antes el Un, dos, tres en TVE. Tras ello, llegaba la segunda parte del informativo de Carrascal.

    El prime time

    En el prime time la cosa cambiaba según el día de la semana. Los lunes tocaba cine con La película del lunes. Los martes, la serie Somos siete, una producción angloalemana sobre una mujer que vive con siete niños de padres diferentes. Los miércoles, reportajes y conciertos de música; los jueves la serie Y con el bebé son cinco y el programa La tarántula, una tertulia moderada por Antonio Herrero (también de Antena 3 Radio) con entrevistas a políticos y tertulianos como Luis Herrero, Santiago Carrillo o Ernest Lluch. Los viernes había un cierto morbo en ver cómo regresaba a televisión un programa que antes se había visto en TVE: La clave. El mismo presentador, José Luis Balbín, que había estado en Antena 3 Radio, recuperaba el formato de debate y película.

    Tras el prime time llegaba el primer late night, una fórmula importada de Estados Unidos, llamado JM. Presentado por el actor Juanjo Menéndez, incluía entrevistas a famosos y actuaciones.

    Los fines de semana

    Los sábados y domingos la programación de Antena 3 cambiaba por completo. El día comenzaba con una emisión algo más larga de La Guardería de Rita Irasema, con series como Capitán Escarlata, El jinete Sable y los comisarios estrella y Relatos de familia, seguida de un programa que ocupaba toda la mañana: Telemundo los sábados (un repaso a la programación televisiva de otro país) y Lo mejor de la semana los domingos, un espacio presentado por el gerente de comunicación de Antena 3, José Luis Orosa, en el que se hacía un repaso a lo emitido por la cadena.

    Lo mejor de la semana
    Logotipo de «Lo mejor de la semana»

    Tras el mediodía, el sábado se dedicaba al cine: aprovechando que en Antena 3 Radio triunfaba Carlos Pumares con su programa Polvo de Estrellas, decidieron llevárselo a la tele manteniendo el mismo nombre. Desde las 3 de la tarde y hasta la 1 de la mañana se emitían cuatro películas comentadas por Pumares. Antes de cerrar la emisión por la noche, se emitía además un partido de baloncesto.

    Los domingos por la tarde se emitía un magazine llamado Domingo Rojo, presentado por Marisa Pérez Bodegas. Se trataba de un programa que de 3 de la tarde a 9 de la noche emitía películas, reportajes, actuaciones musicales, desfiles de moda y la serie de ciencia ficción Espacio 1999, de 1975. A las 9 llegaba la mítica serie Los hombres de Harrelson, de 1975, y después el magazine Simplemente Mayra, presentado por Mayra Gómez Kemp y que incluía entrevistas, música y humor.

    A las once de la noche, el periodista Luis Carandell (famoso por su sección periodística y libros Celtiberia Show) presentaba Carandelario. Y la semana terminaba con un concierto de música clásica a las 12 de la noche.

    Los programas que llegarían después

    A esta primera programación semanal no llegaron algunos programas que se estaban preparando, según contaba La Vanguardia el día de su estreno, como un bloque de videoclips para cerrar la emisión por las noches, o Un país de locos, un programa de humor con Alfredo Amestoy y José Antonio Plaza.

    Lo cierto es que esta primera programación tan radiofónica y conservadora no gustó mucho. Tras los primeros meses fue remodelada, y cuando la cadena seguía sin arrancar, una inyección de dinero procedente de Banesto en 1992 y el fichaje de estrellas televisivas de la competencia, además de un cambio de imagen, sentó las bases de la Antena 3 más reconocible de los años 90, ya separada de su hermana de radio, que fue vendida a la SER.

  • Cuando un farol te sale mal: Por qué Serrat no fue a Eurovisión

    Cuando un farol te sale mal: Por qué Serrat no fue a Eurovisión

    Una de las historias más míticas sobre Eurovisión tiene que ver con la edición de 1968, celebrada en Londres, en la que Massiel se proclamó vencedora. En realidad, estaba previsto que el representante español que cantase esa canción fuese Joan Manuel Serrat, pero según se ha contado siempre, no fue porque no le dejaban cantar en catalán.

    En un libro publicado en 1981, «La trastienda de TVE», se repasan los primeros 25 años de la televisión pública y se concreta un poco más lo que pasó, que no es tan simple como siempre hemos creído.

    En 1967, Serrat era un cantautor más o menos conocido en el círculo de la nova cançó catalana. Su representante desde septiembre de aquel año era José María Lasso (también mánager del Dúo Dinámico, por ejemplo), y éste firmó un acuerdo con una discográfica llamada Zafiro para comercializar toda la producción en castellano de Serrat.

    Paralelamente, TVE estaba buscando representante al que enviar a Londres para Eurovisión 68, y como era costumbre en la época, hizo una selección entre discográficas, a las que pidió ideas. Zafiro propuso tres canciones: Nos falta fe, de Juan y Junior, Los titiriteros, de Serrat; y La, la, la, del Dúo Dinámico.

    Finalmente, TVE hizo una mezcla y se decidió por La, la, la, pero pidió que la cantase Serrat. Y allá se fueron a Alemania a grabarla, con unos arreglos compuestos por Bert Kaempfert (que también había trabajado para Sinatra), aunque por temas fiscales los firmó el delegado de TVE Arthur Kaps.

    Durante la grabación de la canción en Alemania, al representante de Serrat se le ocurre que pruebe a grabar una versión en catalán sobre la misma base musical. No tenían letra, pero Joan Manuel es capaz de improvisarla en el momento. Esto es una oportunidad de negocio para ambos, ya que como hemos dicho antes, la discográfica Zafiro (que se estaba haciendo cargo de todo el proceso) tenía los derechos en castellano. La versión catalana, por su parte, se vende a otra pequeña discográfica llamada Edigsa, y ambas empresas lanzan sus discos, cada una en el idioma que le corresponde.

    Los Alcántara no se lo perdieron

    Mientras Serrat está de promoción por Europa cantando el La, la, la en programas de radio y televisión, en Barcelona las cosas empiezan a caldearse. Siempre ha sido un cantautor en catalán y sus fans y algunos miembros de la élite cultural catalana empiezan a presionarle para que la interpretación sea en catalán. A su casa, cuenta el libro, comienzan a llegar discos rotos y cartas con insultos y amenazas.

    Cantar en catalán es imposible: Zafiro, que ha hecho toda la inversión económica, se arruinaría, ya que no tendría los derechos de la canción eurovisiva. Para salir del paso, el representante de Serrat tiene una idea: que cante la canción en castellano pero con una estrofa en catalán. Para los fans sería todo un logro, y para TVE una manera de dar una imagen moderna y tolerante de la dictadura, además de que así Zafiro no perdería la inversión. Pero, ¿cómo convencer a la televisión gubernamental?

    Para ello, Serrat y su representante usan la conocida técnica de que si quieres algo pidas el doble, y se marcan un farol: El 25 de marzo anuncian que Serrat no irá a Londres si no puede cantarlo todo en catalán. Se trata de una manera de presionar para que a TVE le parezca bien lo de la estrofa, pero el caso es que el gobierno se asusta y decide cancelar los planes sin ni siquiera negociar: Serrat no irá a Eurovisión, y así lo anuncia ese mismo día TVE en el Telediario.

    TVE y Zafiro se reúnen para elegir a otro cantante que tenga contrato con la discográfica para que se encargue de cantar el La, la, la en Londres. Las dos opciones son Marisol (que lo rechaza) o Massiel, que estaba de gira en México y a la que convencen rápidamente.

    Massiel vuelve a España, graba la canción sobre el playback musical que se hizo en Alemania para Serrat y se dispone a ir a Londres. Pero en TVE están aterrados por si, después de la polémica y de haber hecho que la BBC cambiase todos los programas y materiales promocionales, quedan en mala posición. Así que, en palabras literales del libro, «la gente se pone en movimiento. Hay que tocar todos los resortes. Todo el que puede hacer algo se moviliza. Y al parecer, nos pasamos«. Qué resortes son, lo dejamos a la imaginación del lector, especialmente si vive en España.

    El 6 de abril de 1968, España gana Eurovisión por delante del gran favorito, Cliff Richard. Y Massiel llora de emoción.

  • Así se miden (y se trampean) las audiencias de radio y televisión

    Así se miden (y se trampean) las audiencias de radio y televisión

    Todo el mundo habla de audiencias: que si nuestro programa favorito ha sido líder, que si han retirado una serie porque no llegaba a la media del canal, que si todas las emisoras de radio son las ganadoras del EGM… pero muchas veces no sabemos exactamente a qué nos referimos. ¿Cómo se mide la audiencia? ¿cómo maquillan los datos las emisoras?

    elmundo.es

    Televisión: audímetros en (algunas) casas

    Cómo se mide: A diferencia de lo que mucha gente cree, las cadenas de televisión no saben en tiempo real cuánta gente está viendo un programa. No es hasta la mañana siguiente cuando reciben un reporte con la audiencia del día anterior de todos los canales, eso sí, minuto a minuto. Estos datos se obtienen de una muestra de 4.600 familias que tienen instalado en su casa un aparato llamado audímetro, una especie de decodificador al que tienen que decir en tiempo real qué miembros de la familia están delante de la pantalla en ese momento. A cambio obtienen puntos que pueden canjear por premios de un catálogo. Por lo tanto… no, si no tienes audímetro en realidad no estás contribuyendo a la audiencia de lo que ves.

    Las audiencias suelen mostrarse en números absolutos (millones de personas que ven un programa) y en share medio (porcentaje medio de personas que estaban viendo ese programa entre todos los que veían la TV en esa franja). En otros países también se habla de rating, es decir, el porcentaje de personas que estaban viendo ese programa del total que tienen televisión.

    Cómo se trampea: Las familias que tienen audímetro deben ser discretas, pues ir proclamando que lo tienen supone la expulsión del sistema de medición. Por lo tanto, la audiencia no se maquilla convenciendo a una familia con audímetro de que vea solo su canal. La cosa va más por el sistema de publicación de los datos: como ya hemos visto, se habla de share medio, por lo que cuanta menos competencia haya en ese momento, más fácil será acumular un mayor porcentaje que nos ayudará a maquillar el resultado. Esta es la explicación de que muchos programas se alarguen hasta la madrugada: en esas altas horas mucha gente se ha ido a dormir y hay menos competencia en otras cadenas, por lo que aunque la cifra de espectadores sea más baja, en porcentaje sobre la gente que está viendo la TV se pueden llegar a conseguir shares del 40% o 50%.

    Otra manera de maquillar los datos es dividir un programa en varios trozos, es decir, meter un rótulo de copyright en medio de la emisión haciendo que «oficialmente» acabe un programa y empiece otro, aunque no haya una cabecera que lo anuncie e incluso se esté en medio de una frase del presentador o una actuación musical. Esto pasa desapercibido al espectador, pero permite a las cadenas quedarse con el trozo de programa que más share medio vaya a tener, para poder dar un mejor titular al día siguiente.

    Radio: una encuesta de memoria

    Cómo se mide: A diferencia de la televisión, no hay manera de saber cuánta gente está escuchando cada programa de radio minuto a minuto. Las audiencias se conocen cada tres meses, mediante el EGM (Estudio General de Medios). Se trata de una encuesta en la que se pregunta a unas 30.000 personas sobre sus hábitos de consumo de medios, entre ellos, qué programas de radio han escuchado en los últimos días. Estas cifras después se publican en oyentes acumulados: es decir, la audiencia de un programa se cuenta con todos los que han escuchado aunque sea un trocito del mismo.

    Cómo se trampea: Como hemos visto, es un sistema que funciona en base a la memoria del oyente. Por lo tanto, las cadenas de radio procuran mantener los nombres de sus programas sin cambios durante años: por ejemplo, el magazine de fin de semana de la SER se llama A vivir que son dos días desde 1988, a pesar de que ha cambiado de temáticas, presentadores y equipos en varias ocasiones.

    Otro factor importante en la encuesta del EGM son los nombres de los presentadores, ya algunas personas responden solo con el nombre del locutor («el programa de Francino»), y si responden una combinación equivocada («La Tarde de Francino»), el oyente se cuenta para el programa que presente ese locutor. Eso hace que las emisoras apuesten en muchos casos por personajes conocidos de la televisión, o que incluyan sus nombres en el del programa («Buenos días, Javi Nieves», «Julia en la Onda», «Es la mañana de Federico»).

    Estos dos factores que tienen que ver con la memoria hacen que también las emisoras lleven a cabo campañas de publicidad en las épocas de encuesta del EGM, de modo que los posibles entrevistados hayan podido ver por la calle muchas vallas publicitarias con el nombre del programa y su presentador.

    Por último, como las audiencias se miden en oyentes acumulados (es decir, todos los que hayan conectado con ese programa a lo largo de toda su duración), las radios hacen programas muy largos con el mismo nombre, que duren toda la mañana o tarde, aunque en realidad estén divididos en bloques totalmente distintos, incluso con diferentes conductores.

  • Así acabaron estas series míticas de los 90

    Así acabaron estas series míticas de los 90

    ¿Recuerdas las series de los 90? Aquellas sitcom familiares con cabeceras de letras amarillas y personajes sonriendo a cámara, con esas enormes cocinas y su buena dosis de moralina en cada episodio. En aquella época las series eran un entretenimiento menor, y eran (aún más) maltratadas por las televisiones que hoy, emitiendo los capítulos repetidos una y otra vez en cualquier orden. Por eso no es de extrañar que muchos nos quedásemos sin ver los finales de algunas de las series más míticas. ¿Te los contamos?

    Alf

    La serie sobre el extraterrestre que convivía con una familia terminó en marzo de 1990 tras cuatro temporadas. En este episodio, Alf recibe un mensaje de dos habitantes de su planeta en el que le dicen que han localizado un nuevo planeta donde podrán iniciar una nueva vida. Ilusionado con crear un nuevo Melmac, Alf se despide de los Tanner y espera la llegada de sus compañeros, pero el Gobierno ha interceptado las comunicaciones y le capturan.

    La idea de los guionistas era que esto fuese simplemente un cliffhanger y la serie continuase con una temporada más en la que se explicaría qué sucede con Alf, pero debido a recortes de presupuesto (y a que los actores se odiaban porque cada grabación era un sufrimiento: no es fácil grabar con una marioneta) no hubo más episodios. La historia se resolvería en la TV-movie Project ALF.

    La última frase de la serie: «Qué mala suerte, ¿a ninguno de vosotros os gustan los deportes?»

    El principe de Bel-Air

    El último episodio de El Príncipe de Bel-Air es un capítulo doble al final de la sexta temporada, emitido en 1996. En él, la familia se separa porque Carlton va a ir a Princeton, las hermanas Hilary y Ahsley compartirán piso en Nueva York, Geoffrey volverá a Inglaterra y los padres quieren vender la mansión de Beverly Hills. El único que no tiene planes es Will, que finalmente decide quedarse en la ciudad.

    La última frase de la serie: «Maldita sea, cómo te voy a echar de menos, Carlton»

    Friends

    Una mudanza también marca el final de Friends: el icónico apartamento de Monica queda vacío, ya que ella y Chandler se van a mudar con los bebés a una casa en las afueras. Rachel acepta un trabajo en París, aunque en el último momento vuelve para estar con Ross.

    La serie se cierra con unos planos de la ciudad de Nueva York, donde está ambientada (aunque en realidad se grababa en California, al otro extremo del país).

    La última frase de la serie: «¿Vamos a tomar un café?» «Claro, ¿a dónde?»

    Farmacia de Guardia

    Emitido en las navidades de 1995, el último episodio de la serie juega con una posible nueva relación entre Lourdes y Adolfo. Tras confesar ambos sus sentimientos en un programa de testimonios en la radio, deciden volver a casarse.

    Sin embargo, antes de la boda vuelven a tener sus diferencias y se dan cuenta de que, pese a todo, su segundo matrimonio sería como el primero. De modo que deciden terminar como amigos y cambian juntos el cartel de Cerrado por Boda de la puerta de la farmacia por uno que dice Cerrado por Amistad.

    La última frase de la serie: «¿Te parece que cambiemos el cartelito ese de la puerta?» «Me parece».

    Cosas de Casa

    La serie empezó como la típica sitcom amable de una familia de clase media en las afueras de Chicago, pero la llegada a mediados de la primera temporada del estrafalario personaje de Steve Urkel lo cambió todo. La serie fue haciéndose más disparatada con él de protagonista.

    En el último capítulo, emitido en julio de 1998 tras nueve temporadas, Steve Urkel viaja al espacio, ya que debe probar uno de sus inventos para la NASA. Y aunque está a punto de morir, logra regresar a la Tierra a salvo, besando a Laura a su regreso.

    La última frase de la serie: «¿Me das un beso de bienvenida?» «Con una condición» «¿Cuál?» «Que no vuelvas más al espacio» «Solo cuando nos besemos»

    Dinosaurios

    Tras cuatro temporadas, en julio de 1994 Dinosaurios decía adiós con un episodio en el que el padre, Earl, provoca la destrucción de la naturaleza y la llegada de una glaciación al importarle más el beneficio de su empresa que el respeto a los recursos naturales.

    En los 90 las series nos habían acostumbrado a finales edulcorados, siempre con una boda o una mudanza. Tuvo que ser la versión de Los Simpson en marionetas de dinosaurio la que nos diera una bofetada de realidad, con un deprimente episodio final que termina con la familia protagonista aguardando su extinción en casa.

    La última frase de la serie: «Y en cuanto a la previsión del tiempo, seguirá la nieve, la oscuridad y las temperaturas bajo cero. Les habló Howard Marioneta. Buenas noches. Adiós».

    Sabrina, cosas de brujas

    Sabrina llegaba a su fin con la séptima temporada. En el último episodio, llamado Almas gemelas, Sabrina está a punto de casarse con su novio de esa temporada, Aaron. Sin embargo, en el último momento le entran las dudas y comprueba, usando sus poderes, que no son almas gemelas.

    En el último momento, Harvey aparece en la ceremonia y Sabrina se da cuenta de que es a él a quien siempre ha querido realmente, y se van juntos en un final almibarado hasta niveles diabéticos.

    La última frase de la serie: «Las 12:36 exactamente».

  • Así eran de jóvenes los mayores de la tele

    Así eran de jóvenes los mayores de la tele

    Nos hemos acostumbrado a verlos de mayores en nuestras series y películas. Pero los actores que hacen de abuelos en las familias típicas españolas también han sido jóvenes y en muchos casos tienen una larga carrera como actores detrás que los más jóvenes quizás no hemos conocido. Veamos cómo eran hace años.

    Jaime Blanch

    Jaime Blanch de joven
    Fuente

    El jefazo del Ministerio del Tiempo, Salvador Martí, está interpretado por el madrileño Jaime Blanch, actor desde que tenía 12 años. Antes le habíamos visto como jefe de estudios de la escuela en Un paso adelante, y tiene una larga carrera en televisión, cine y teatro.

    Amparo Baró

    Amparo Baró de joven

    Para muchos fue Sole, de Siete Vidas, la madre del grupo con mala uva que repartía collejas sin piedad. Pero Amparo Baró tuvo una larga carrera en el cine, con películas cono Margarita se llama mi amor o El bosque animado, y también en el teatro.

    Marisol Ayuso

    La malhumorada y glotona abuela doña Eugenia de Aída estaba interpretada por la actriz Marisol Ayuso, con una larguísima carrera. Al igual que su personaje, Ayuso participó en multitud de espectáculos de revista y teatro.

    Pedro Peña

    Para toda España era el abuelo Manolo de Médico de Familia (un papel que ofrecieron a Miliki pero que el payaso rechazó) y después el conserje de la escuela de danza de Carmen Arranz en Un paso adelante. Pero Pedro Peña tuvo una larga carrera en televisión (habitual en series como Los ladrones van a la oficina, donde interpretaba al director de una oficina bancaria). Antes, Peña era un habitual del teatro, donde trabajó en multitud de espectáculos de revista, muchas veces junto a Lina Morgan, como en Vaya par de gemelas.

    Julia Gutiérrez Caba

    Toda una generación la conoce como la abuela de Los Serrano, pero esta actriz, de la saga de los Gutiérrez Caba, ha tenido una larga carrera en el teatro (en 1970 fundó su propia compañía junto a su marido), así como en televisión y cine (ganó el Goya por You’re the One).

    Luis Varela

    Luis Varela de joven

    El inolvidable jefe de la oficina en Camera Café, don Gregorio, también es un veterano de la televisión, el cine y los escenarios. Luis Varela ha participado en películas como Los jueves, milagro de Berlanga o Crimen Ferpecto, de Álex de la Iglesia, que le valió la nominación al Goya. También ha participado en espectáculos de zarzuela, y fue la voz de Carl, el protagonista de Up en el doblaje español.

    Emma Penella

    Emma Penella fue coprotagonista en una de las mejores películas del cine español: El Verdugo, interpretando a una hija y esposa de verdugo, lo que supuso su gran consolidación. Tras unos años alejada de los escenarios, la directora de casting de Aquí no hay quien viva la visitó en su casa para preguntar por su estado de salud. Emma le bailó una jota y se ganó el papel de doña Concha, la malhumorada y cotilla vecina del edificio, parte de las Supernenas.

    Terele Pávez

    También la hemos visto en los últimos años haciendo de abuela Pura en Cuéntame cómo pasó y en películas de Álex de la Iglesia como La Comunidad, Las brujas de Zugarramurdi, Mi gran noche y El bar. Terele Pávez, hermana de Emma Penella, también participó en muchas otras producciones, como Los santos inocentes.

    Gemma Cuervo

    Otra de las componentes de las Supernenas de Aquí no hay quien viva como la alocada y tonta Vicenta. Gemma Cuervo es una actriz con una larguísima carrera a la que antes pudimos ver como la suegra de Nacho en Médico de Familia y que siempre ha estado muy presente en teatro. Es además madre de la actriz Cayetana Guillén Cuervo.

  • Así cambió el 11-S las tramas y hasta el decorado de Friends

    Así cambió el 11-S las tramas y hasta el decorado de Friends

    Si hay una serie neoyorquina por excelencia, esa es Friends, la serie sobre las vidas de seis amigos en la ciudad de Nueva York. Y eso a pesar de que en realidad se rodase en el otro extremo del país, en los estudios Warner Brothers de Los Ángeles, California.

    Durante la historia de Friends, entre 1994 y 2004, sucedió el atentado más grave de la historia de Nueva York: el ataque a las torres gemelas en 2001. Para una serie tan neoyorquina y además una comedia, es difícil de encajar un suceso así. Los guionistas decidieron continuar con las tramas y el tono de la serie sin hacer mención a los atentados: en el Nueva York de Friends, el 11-S nunca existió.

    Sin embargo, esto no quiere decir que la serie no tuviese algunos guiños hacia la ciudad de Nueva York en unos momentos tan difíciles.

    El primer episodio tras el 11-S

    Durante los atentados Friends estaba en su descanso veraniego, entre las temporadas siete y ocho. Monica y Chandler acababan de casarse en el episodio final de la temporada anterior, y el primer episodio tras el 11-S se emitió el 27 de septiembre.

    El episodio está situado en el banquete de boda de Monica y Chandler, y además de descubrirnos el embarazo de Rachel, es uno de los pocos capítulos de la serie en los que ninguna escena transcurre en el apartamento de los amigos o en el Central Perk. Este episodio estaba ya grabado y se mantuvo tal cual, pero al final se insertó un texto dedicándoselo a «La gente de Nueva York».

    Referencias en la ropa y el decorado

    En siguientes episodios pudieron meterse más homenajes al suceso. Por ejemplo, el personaje de Joey y Rachel aparecen en algunos episodios con sudaderas de los bomberos de Nueva York, el cuerpo más afectado (murieron unos 300 de ellos). Por ejemplo, en el episodio 13 de la octava temporada, Joey lleva una camiseta homenajeando al bombero Billy Burke, muerto durante las labores de rescate. También se ve a algunos personajes con camisetas de I♥️NY, la icónica marca de la ciudad que volvió a cobrar fuerza para mostrar el apoyo.

    Bandera en el apartamento de Joey que aparece a mediados de la octava temporada

    También podemos ver algunos cambios en el decorado. En el apartamento de Joey aparece colgada una bandera estadounidense, y el magna-doodle que tienen en la puerta muestra la silueta de la ciudad de Nueva York. Del mismo modo, en las cortinillas con imágenes de Nueva York entre escena y escena se suprimieron todas las referencias a las torres gemelas.

    La trama que se eliminó

    Quizás la mayor huella del 11-S en Friends fue la eliminación de una trama en el tercer episodio de la temporada, emitido el 11 de octubre de 2001. En este capítulo, Monica y Chandler viajan de luna de miel. En la trama que fue grabada durante el verano, antes de los atentados, Chandler no puede impedir hacer una broma en el aeropuerto sobre bombas, lo cual acaba con su detención en el control de seguridad:

    Tras el 11-S, los responsables consideraron que sería de mal gusto bromear con ello. Debido a que la trama era independiente de las demás en el episodio, fue fácil volverla a grabar. Ahora, los problemas de Monica y Chandler no estarían en el aeropuerto sino a lo largo de todo el viaje, cuando una pareja de recién casados como ellos está siempre en los mismos sitios a los que van y se quedan con las atenciones especiales de las empresas.

    Años después, cuando Friends se editó en DVD, la antigua escena en el aeropuerto se ofreció como contenido original: los creadores consideraron que años después ya era posible disfrutarla con la intención que fue escrita.

  • Barrio Sésamo, el programa que nació imitando los anuncios

    Barrio Sésamo, el programa que nació imitando los anuncios

    A pesar de su pasión por las marionetas, el creador de los Muppets Jim Henson nunca tuvo intención de participar en un programa infantil. Él quería hacer grandes películas y espectáculos televisivos con marionetas, pero destinados a un público adulto y con un mensaje más transgresor.

    Sin embargo, cuando a finales de los 60 la televisión pública estadounidense decide lanzar un revolucionario programa educativo para niños preescolares: Barrio Sésamo, uno de cuyos pilares serán las marionetas. El programa nace con la idea de, por primera vez, mezclar los dos tipos de programas infantiles que existían: los educativos y los de entretenimiento. Y para ello quiere hacerlo con las mismas armas con las que la televisión hipnotizaba a los preescolares estadounidenses: muchos colores, repetición y un ritmo trepidante.

    De este modo, Barrio Sésamo sería un programa que se emitiría sin cortes publicitarios, pero sí usarían las armas de los spots para colocar mensajes. Por eso el programa ve interrumpida la acción principal del barrio de cuando en cuando con cortes al estilo de anuncios que «vender» contenidos como los números, las letras, los colores… de hecho, en la versión estadounidense, cada capítulo está «patrocinado» por algunas letras o números. Los sponsors de su primer episodio, emitido en noviembre de 1969, fueron las letras W, S y E y los números 2 y 3.

    Los personajes del programa también están diseñados para transmitir mensajes de todo tipo a los niños, desde los humanos (adultos y pequeños) que conviven con los muñecos en la calle del decorado hasta los que tienen sus propias secciones. Así, por ejemplo, Epi y Blas fueron creados para enseñar a la audiencia que dos personas muy distintas también pueden ser amigas y cuidarse entre sí.

    Barrio Sésamo en España

    El rotundo éxito en Estados Unidos de Barrio Sésamo hace que traspase fronteras rápidamente. Brasil (Vila Sésamo), México (Plaza Sésamo) o Alemania (Sesamstrasse) son los primeros países que cuentan con su edición local. A España llegó en 1974 como una sección del programa infantil Un globo, dos globos, tres globos, y se llamaba Ábrete Sésamo. Se trataba del doblaje al español de Open Sesame, una mezcla de algunos contenidos de la versión original sin referencias culturales específicas, destinado para que solo hubiera que doblarlo y emitirlo en los países que no quisieran producir su propia versión del show. Así, los niños españoles de la época conocieron al Monstruo de las Galletas, Epi y Blas y demás inquilinos del barrio.

    En 1979 llega el primer Barrio Sésamo español, una coproducción de TVE y la productora de la versión original CTW, que ya tiene las características del formato: 24 minutos de duración de los cuales la mitad son grabados en España con actores del país y la otra mitad son material estadounidense doblado (los segmentos de marionetas). En esta versión los protagonistas son la gallina Caponata (interpretada por la actriz Emma Cohen) y el caracol Perezgil (Jesús Alcaide).

    La siguiente etapa de Barrio Sésamo es la más conocida. Se inicia en abril de 1983 y sus protagonistas son el erizo Espinete (Chelo Vivares, voz de Ralph Wiggum en Los Simpson) y Don Pimpón (muñeco basado en su propio intérprete Alfonso Vallejo).

    Esta etapa de Barrio Sésamo termina en 1988 y es sustituida por un programa muy similar, que combina muñecos, personas reales y marionetas: Los mundos de Yupi. De hecho, gran parte del equipo era el mismo (Alfonso Vallejo repetía como Astraco, un papel similar al de Don Pimpón), y se dice que TVE recurrió a este cambio para no tener que pagar los derechos a la productora de Barrio Sésamo.

    Finalmente, en 1996 llega la última versión de Barrio Sésamo producida en España, grabada en Barcelona en un impresionante decorado mediterráneo que fue reconocido como el mejor por la productora estadounidense. Esta versión, que se grababa tanto en castellano como en catalán, estaba protagonizada por el muñeco Bluki (Joan Bentallé) y las marionetas Gaspar, Vera y Bubo.

    Tras esta última versión hubo algunos programas más basados en Barrio Sésamo (como Monstruos Supersanos, en Antena 3), pero España no ha vuelto a coproducir otra entrega de este programa, que en Estados Unidos aún se emite ininterrumpidamente desde hace casi 50 años.

    Para saber más: Si te interesa la historia de Barrio Sésamo, tienes mucha más información en el libro No es fácil ser verde de Miguel Ángel Parra, y en el Muppet Wiki.

  • Así son los actores a los que no vimos la cara en series y películas

    Así son los actores a los que no vimos la cara en series y películas

    Ser actor no siempre es sinónimo de ser mundialmente famoso. Algunas interpretaciones han sido mucho más famosas que la persona que las hacía porque por algún motivo el actor era irreconocible: maquillaje, caracterización, el hecho de que solo usara su voz…

    Por eso hoy hemos querido averiguar quién había detrás de algunos personajes que no permitían mostrar su verdadera cara. ¡Ojo! Este artículo podría quitar algo de magia a las películas y series para algunas personas. Aunque para otras puede hacerlas aún más interesantes.

    Charlie (Los ángeles de Charlie)

    El personaje de Charlie Townsend, un misterioso millonario que ordenaba las misiones a sus ángeles, nunca aparecía en pantalla ni en la serie de los 70 ni en las películas más recientes.

    Sin embargo, en todas su voz es la del mismo actor: John Forsythe, que también alcanzó la fama (y esta vez mostrando el rostro) por interpretar a Blake Carrington en la telenovela Dinastía.

    Alf

    Como ya imaginarás, Alf era una marioneta en la mayoría de secuencias de la serie (lo que obligaba a que el decorado de la casa estuviera lleno de trampillas). El manipulador principal de Alf, que también ponía su voz, era Paul Fusco; Lisa Buckley manejaba el brazo izquierdo (y en los créditos de la serie estaba mencionada como «asistente personal del sr. Alf»), mientras que Bob Farppiano controlaba los gestos faciales (ojos, orejas) con un control remoto. Un sistema parecido al que se usa para manejar los muppets de Barrio Sésamo o Las Noticias del Guiñol y que te contamos aquí.

    Cuando en alguna secuencia era necesario mostrar a Alf de cuerpo entero, se trataba del actor Michu Meszaros (de 83 centímetros de altura) disfrazado.

    La madre de Wolowitz (The Big Bang Theory)

    IMDB / CBS

    Dentro de Big Bang Theory, la madre de Howard Wolowitz era el único personaje al que nunca le vimos la cara. Solo la conocíamos a través de su potente voz y de las descripciones de otros personajes: una mujer obesa, controladora en exceso, judía tradicional, sin problema para hablar de temas escatológicos y enganchada a la televisión.

    CBS

    En la serie el papel fue interpretado por la actriz Carol Ann Susi, a la que tras su fallecimiento por un infarto los productores han querido recordar eliminando al personaje de la serie e incluyendo una fotografía suya en el frigorífico del decorado: ha pasado de ser un personaje invisible a aparecer discretamente en cada capítulo.

    Por cierto, si quieres ver más secretos del decorado de Big Bang, te los contamos en este post.

    El vecino Wilson (Un chapuzas en casa)

    IMDB / ABC

    Wilson, el vecino de Tim «Herramientas» Taylor en Un chapuzas en casa era un tipo sabio que siempre ponía el punto de sentido común en la trama de la serie. Al principio el hecho de que nunca se le viera la boca parecía algo casual, pero el running gag fue creciendo y apareciese donde apareciese este personaje, nunca se mostraba la parte inferior de su cara.

    Wilson estaba interpretado por Earl Hindman, un actor especializado en papeles de villano y secundarios que había sido conocido por su interpretación de Bob Reid en la telenovela Ryan’s Hope durante los 80.

    El camionero (El diablo sobre ruedas)

    El diablo sobre ruedas es uno de los primeros trabajos de Steven Spielberg, una película que logra mantener la tensión acerca de un extraño camionero (al que nunca vemos la cara) que intenta provocar un accidente mortal.

    Quien conducía ese camión en el rodaje era Carey Loftin, actor y doble de riesgo especializado en escenas de conducción. Además de en la película de Spielberg, trabajó en otras películas de los 60 y 70, como algunas de Herbie.

    Salem Saberhagen (Sabrina, cosas de brujas)

    Wikimedia / ABC

    En la serie Sabrina, cosas de brujas, el gato Salem era interpretado por una serie de gatos negros y por un muñeco animado. Sin embargo, su sarcástica voz tenía rostro humano, el del actor y humorista Nick Bakay.

    Bakay es además comentarista de deportes y vive con varias mascotas, entre ellas un gato que se llama precisamente Salem. Y como curiosidad, el nombre de este felino hace referencia a los juicios por brujería llevados a cabo en la localidad de Salem (Massachussets) en el siglo 17.

    V (V de Vendetta)

    Wikimedia / Warner Bros.

    En la película V de Vendetta, V es un enmascarado justiciero al que nunca llegamos a ver la cara. El actor James Purefoy fue el primero en interpretar el personaje, pero abandonó el rodaje y finalmente fue Hugo Weaving (conocido por ser el agente Smith de Matrix) el que interpretó a V, dando su voz incluso a secuencias rodadas previamente por Purefoy.

    Tío gordo desnudo (Friends)

    El personaje del Tío Gordo Desnudo era un running gag en Friends: nunca le veíamos, solo sabíamos de él a través de las reacciones de los protagonistas que, asomados a la ventana, comentaban lo que este orondo y nudista hombre hacía en su casa.

    Sin embargo, en algunos capítulos sí fue necesario mostrar la silueta o incluso su cuerpo (de espaldas). Y aunque muchos creían que se trataba de Michael Hagerty (que también interpretaba al encargado de mantenimiento del edificio), hace unos años una investigación del HuffPost descubrió que se trataba de otro actor, Jon Haugen.

    Cosa (La Familia Addams)

    En la serie original La familia Addams de los 60, Cosa era una criatura completa a la que nunca se veía por completo, solo su mano. El nombre de Cosa se debía a que ni los propios Addams sabían muy bien qué era. En esta serie la mano que veían los espectadores era la del actor Ted Cassidy, que también hacía el papel del mayordomo Largo. Cuando Largo y Cosa tenían que compartir escena, la mano solía ser de otro miembro del equipo.

    Sin embargo, en las películas de los 90, Cosa es simplemente una mano con vida propia (gracias además a que la tecnología permitía efectos mucho más avanzados). En esta ocasión, la mano era la del actor y prestidigitador Christopher Hart.

    Tío Eso (La familia Addams)

    El personaje del Tío Eso en realidad no es una creación de Charles Addams, el autor del cómic en el que se basa el universo Addams, sino que fue una idea del productor de la serie en los años 60.

    En la serie original este peludo personaje fue interpretado por el actor italoamericano Felix Silla. En la mayoría de películas de los 90 ha sido encarnado por John Franklin.

    Gollum (El Señor de los Anillos)

    El personaje de las novelas y películas de El Señor de los Anillos y El Hobbit es una creación digital, pero está basada en la interpretación (captada con un sensor de movimientos) del actor Andy Serkis, que también le puso su voz.

    Gracias a toda la gente que me ha ayudado con ideas y datos para este artículo 🙂